Editorial

Los aliados de Sánchez mantienen su apoyo a cambio de más prebendas

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Jueves 25 de agosto de 2022

Pedro Sánchez, desde las Américas, ha comprobado que puede seguir contando con el apoyo de los llamados socios de investidura hasta el final de la legislatura. Lo de menos ha sido debatir y aprobar el decreto de ahorro energético del Gobierno. También ha podido comprobarse en el Hemiciclo que el chapucero decreto debatido no es más que el aperitivo de lo que está por llegar. Pues en dos semanas, se tramitarán las nuevas medidas que, sin duda, serán más duras y restrictivas.

Ya hemos denunciado en esta sección, que este primer plan del Gobierno es improvisado y tramposo. Las medidas del “apagón” molestan más de lo que ahorran en energía. Y la gran trampa del decreto consiste en colar otras medidas como el incremento del importe de las becas estudiantiles o la bonificación del transporte. De este modo, Sánchez podrá criticar al PP de ser insolidario con “los más vulnerables” al rechazar esas medidas de ayuda, que nada tienen que ver con el plan de ahorro votado.

Pero, como decíamos, lo esencial de la inauguración del nuevo curso político reside en la confirmación de que los socios de investidura, en especial ERC, Bildu y el PNV, van a sostener a Pedro Sánchez en La Moncloa. Los separatistas y proetarras esperan exprimir al presidente del Gobierno hasta dejarlo seco. Saben que en el año y medio que resta de legislatura pueden obtener más prebendas secesionistas y económicas, trasladar a todos los presos de ETA que faltan a las cárceles vascas y cualquier otra cosa que se les antoje. Tienen a Sánchez atrapado.

Y, en efecto, hay que prepararse para el próximo decretazo del Gobierno que, con la excusa del ahorro energético, prepara una bomba legislativa que redoblará las restricciones energéticas e incrementará algunos impuestos, en lugar de bajarlos para combatir la inflación. El Ejecutivo ya prepara el terreno al augurar que el otoño va a ser “durísimo”.

Pero Pedro Sánchez ya celebra el acuerdo tácito con sus socios para agotar la legislatura. Todos ganan tiempo. El presidente, para recuperar el voto perdido y sus aliados, para terminar de exprimir al Gobierno.