Esta es la pregunta que circula hoy en ambientes eclesiales, tras el Consistorio en el que el Papa ha creado hoy 20 nuevos cardenales, 16 de ellos con derecho a participar en un futuro Cónclave y que ha aumentado el número de los miembros del Colegio Cardenalicio a 229.
Hoy muchos de los llamados “vaticanistas” y de los “cercanos a la Curia” afirman que este ha sido el último Consistorio de FRANCISCO pues insisten en mal estado de salud del Pontífice del que dicen “renunciará próximamente”. Una aventurada predicción a pesar de que mañana domingo el Papa visitará la Basílica de Collemaggio en la ciudad de L´Aquilia, capital de la región de los Abruzos, al este de Roma, donde está enterrado Celestino V, el último Pontífice que renunció a su cargo, en el siglo XIII, antes de que lo hiciera Benedicto XVI. FRANCISCO seguro que se postrará ante la tumba de ese Papa, que dimitió a los pocos meses de ser elegido y volvió a la vida monástica.
Una visita que, como decíamos ha despertado todos los rumores y deseos, que en este caso creo sinceramente no son anticipo de la noticia, que ha tenido este sábado el gran protagonismo del Consistorio con nuevos purpurados de Brasil, Paraguay, India, Singapur, Mongolia y Timor Oriental, lo que habla claramente de la intencionalidad de FRANCISCO de la importancia que da a la Iglesia de las periferias, aunque no han faltado representantes europeos como el español Fernando Vérgez, primer cardenal que sale de las filas de los Legionarios de Cristo, noticia importante, y que ha estado acompañado, como es la costumbre, por un representante del gobierno español, en esta caso el Ministro de la Presidencia, Felix Bolaños.
Pero si el Consistorio ha sido noticia principal, también es la reunión que FRANCISCO va a mantener durante dos días con los 229 miembros del Colegio Cardenalicio, reunión que ya ha sido calificada por esos vaticanistas como “precónclave”, aunque yo creo que lo que el Papa pretende es hacer un balance con los Cardenales de los diez años de su Pontificado y sobre todo analizar la nueva Constitución vaticana, “Predicate Evangelium”, que fue aprobada el pasado mes de marzo y ha entrado en vigor el 5 de junio. Una Constitución que lleva a la vida de la Iglesia profundos cambios estudiados detenidamente y con una elaboración muy cuidada por el consejo de Cardenales que creo FRANCISCO al poco de llegar al Papado.
Así que nuevos Cardenales, nuevos encargos y los que buscan la salida precipitada de FRANCISCO no han contemplado que su silla de ruedas funciona perfectamente, por más que les pese.