Pedro Sánchez ha estrenado este sábado su campaña llamada 'El Gobierno de la gente', una estrategia con la que pretende frenar el avance electoral del Partido Popular y, de paso, iniciar una remontada que no auguran la mayoría de las encuestas de intención de votos a estas alturas. La estrategia verá al mandatario participar en 30 de los cientos de mítines que están programados, hasta diciembre, por la geografía española. Por ende, este fin de semana ha arrancado con un acto desarrollado en el barrio sevillano de Pino Montano. Y lo ha hecho desvelando, al fin, cuáles son los intereses "ocultos y minoriarios" que, según él, defiende la formación de Alberto Núñez Feijóo. Un argumento que lleva tiempo esgrimiendo pero que nunca había llegado a especificar, ganándose cierta cancha al respecto de sus detractores en redes sociales. Finalmente, le ha puesto nombre a esos intereses: las energéticas.
"¿Cuál ha sido la reacción de la derecha política, económica y mediática a las medidas que ha puesto en marcha este Gobierno? Por ejemplo, la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), la revalorización de las pensiones conforme al IPC por ley, en la excepción ibérica o con el anuncio que hice de que este año vamos a aprobar dos impuestos a las grandes eléctricas y entidades financieras que son beneficiarias de la coyuntura económica actual. Su reacción ha sido coincidente y en la vida las cosas no se dan por casualidad. Lo saben, sobre todo, las personas más mayores de nuestro país", ha avanzado.
Entonces, ha proclamado que "mientras el Gobierno está a poner en marcha políticas en beneficio de la mayoría social, la clase media trabajadora, los autónomos y pequeños y medianos empresarios, la derecha política está a otra cosa". "Ya empieza a ser evidente a lo que está: defender los intereses minoritarios y particulares de unos cuantos poderosos. Esta es la cuestión", ha remarcado. Y ha incidido de este modo: "Hay una derecha político y otra mediática que obedecen a una serie de intereses particulares y minoritarios de unos poderosos. Y que cuando el Gobierno progresista sube el SMI, dicen que 'si lo sube va a destruir empleo'. Lo que ha ocurrido a la postre es que hoy tenemos una cifra de afiliados a la Seguridad Social que no teníamos desde antes de la crisis de 2008".
"Cuando decimos que vamos a ponerle un impuesto a las grandes empresas energéticas y financieras que se están beneficiando por el alza de los tipos de interés, lo que dicen es que 'eso va a ahuyentar a la inversión'. Pues ya os digo yo que no está ahuyentando a la inversión y que vamos a aprobar esos impuestos a pesar de esa derecha dócil con los intereses particulares de unos pocos poderosos de nuestro país. Nosotros somos el Gobierno de la gente y por supuesto que vamos a revalorizar las pensiones según el IPC (...) Y se dice que 'eso va a significar la quiebra de la Seguridad Social'. La hucha de las pensiones la esquilmó el PP cuando llegó al Gobierno. Nosotros estamos ahora mismo rebajando el déficit de la Administración General del Estado en más de un 40% en junio, la deuda pública está en ocho puntos menos respecto al año anterior y estamos en unos niveles de ingresos de la Seguridad Social, récord", ha argumentado.
Y añadió que "estamos reduciendo el déficit a la Seguridad Social por el crecimiento económico, la creación de empleo, la estabilización del empleo gracias a la reforma laboral y por la subida del Salario Mínimo Interprofesional". "La dignidad laboral también llena la hucha de las pensiones. Por eso hacen tanto ruido y meten tanto miedo. No quieren que cuaje la idea, entre la clase media trabajadora de este país, que haciendo políticas sociales también estamos siendo responsables fiscales. Y eso es lo que está haciendo el Gobierno del PSOE", subrayó.
Asimismo, el jefe del Ejecutivo ha reprochado al Partido Popular que "diga no a todo" continuamente, afeando que esté en esa posición de cara a las negociaciones parlamentarias para aprobar el plan de ahorro energético y con la vista puesta en el próximo martes, día en que se verá las caras con Feijóo en el Senado. Y ha incidido en que "gobernar es elegir y este gobierno ya eligió primero a la gente y luego todo lo demás". Antes de despedirse recalcó que las grandes compañías energéticas conducen al PP por donde quieren sus intereses y sentenció a los 'populares' apuntando que en 2008 usaron la crisis para recortar el Estado del bienestar.