El presidente del Gobierno "de la gente", Pedro Sánchez, ha estrenado nuevo curso político haciendo honor a su nuevo apelativo y ha 'recibido' en La Moncloa a medio centenar de ciudadanos a los que ha agasajado con un mitin.
Para el acto, propagandístico de principio a fin, el equipo del presidente ha seleccionado a 50 personas (supuestamente, de entre 250.000 que han enviado cartas a Moncloa desde el inicio de la legislatura) de las cuales únicamente cinco han subido a un atril para 'interpelar' directamente a Sánchez.
Una trabajadora del hogar, una estudiante concienciada contra el cambio climático, una profesora preocupada por las pensiones... han sido algunos de los pocos 'afortunados' que han podido lanzar preguntas (por supuesto, preseleccionadas) al jefe del Ejecutivo.
Sánchez ha tratado de escenificar aperturismo y cercanía, pero su discurso, prefabricado y reiterativo, no ha hecho más que acentuar el corte mitinero del evento, que no pasará a los libros de estudios politológicos.
Tanto es así que en un momento dado el socialista incluso ha utilizado una de las preguntas (realizada por una trabajadora del hogar de Tomelloso) como percha para anunciar que este martes el Consejo de Ministros aprobará el subsidio para empleadas de hogar, poniendo fin así "a una situación absolutamente inaceptable".
Otra de las iniciativas que el PSOE ha puesto en marcha con la vista puesta en las elecciones municipales y autonómicas de mayo y las generales de diciembre es la campaña "El Gobierno de la gente", con la que busca frenar al PP y remontar en los sondeos.
Una campaña que arrancó ayer en Sevilla y que llevará al presidente a intervenir en una treintena de actos por toda España hasta final de año para explicar directamente a los ciudadanos las políticas y la gestión del Ejecutivo, que ha lidiado primero con la crisis de la pandemia y ahora con la derivada de la de la guerra en Ucrania.
Y lo que pretende con estos actos es marcar la diferencia con el PP y visualizar dos maneras distintas de entender el gobierno, uno para la mayoría social, según el PSOE, frente al de la derecha que gobierna solo "para unos pocos poderosos".
Al margen de estos actos, Sánchez mantendrá el martes en el Senado un cara a cara con el principal líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, de marcado perfil ya preelectoral y en el que, entre otras cosas, confrontarán sus respectivos modelos para afrontar la crisis energética.