PÁLIDA CONDENA
Miguel Ángel Gómez | Martes 13 de septiembre de 2022
Extraña forma de pasarse la vida. Es cristalina y brillante.
La literatura de Enrique Vila-Matas es un medio para la vida, para una vida más auténtica.
¿Cuánto tiempo quieren estar los nuevos escritores con una voz sin realce, cargada de estática?
Un bien que es encerrarse en una habitación, para convertirse escribiendo en lo que realmente somos.
“Sin duda es una extraña forma de pasarse la vida: encerrado en una habitación con la pluma en la mano, hora tras hora, día tras día, año tras año, esforzándose por llenar unas cuartillas de palabras con objeto de dar vida a lo que no existe, salvo en la propia imaginación”, Paul Auster.
Necesidad de crear, de inventar MONTEVIDEO siendo otro. El otro busca algo positivo que destacar como un relámpago. No siente cansancio en los brazos, no tiene los brazos pesados ni muertos.
Listas de libros que alimenten el estómago de gente hambrienta.
Listas para trascender la necesidad de comprender.
Cualquier libro de Enrique Vila-Matas nos permite proseguir el desarrollo, la evolución del cosmos literario.
Diez páginas de MONTEVIDEO para hacernos mayores (pero no cambiar), para volvernos refinados (pero seguir siendo como éramos), para esperar ansiosos como caballos a que nos cuenten otra historia.
Enrique Vila-Matas está lleno de confianza y certezas en MONTEVIDEO.
Araña palabras a todas horas, las encuentra al despertarse; todas evocan algún recuerdo en particular.
31 de agosto de 2022, la noticia de que MONTEVIDEO, una nueva novela de EVM, ha salido a la venta.
Hay que quedarse de pie delante de la librería y las verás caminar. Es un trabajo metódico.
Después, el yo de MONTEVIDEO no se encuentra en una composición automática. El yo literario tiene sus preocupaciones, responsabilidades e intrusiones.
“Su habitación era contigua a la mía, pero la puerta entre ambas nunca se cerraba”, Henry Miller.
Una puerta que da a una vida demasiado buena, tanto que inspira un trabajo serio.
Sonríe si en un diván suntuoso te elevas para renacer, para saber que todo es útil.
El renacimiento es que las lágrimas no cieguen.
Alguien tiene las llaves de una puerta que dan a una inteligencia de una sola vía.
Cortázar murmura, le gusta que lo pases bien, eso es todo.
La puerta condenada sabe que no la abandonarás.
Sonríe cuando no mires con tanto equilibrio, cuando te quites la chaqueta con movimientos sosegados que llenen la habitación entera.
Sonríe al ver qué hay al otro lado de la puerta.
Un Dios que considere cada sonrisa, junto a la mesa del café, como algo natural. Un Dios que se pierda de vista, al doblar la esquina.
Un hotel que no esté encerrado entre muros de piedra ni alambradas.
Enrique Vila-Matas pretende conseguir el subconsciente de un escritor que se siente seguro en las profundidades de su erudición.
Hay que inventar reglas en literatura, alterarlas, abreviar.
Mucho café, mucho MONTEVIDEO mientras los desdichados están por todas partes, no aprenden a desaparecer, con sus mentes aletargadas.
Leo a T.S. Eliot: “Ah, oscuro, oscuro, oscuro. / Todos entran en lo oscuro / los vacíos espacios interestelares, el vacío en el vacío”.
Porque la buena Imagen aporta una medida decente de cumplimiento.
Es una imagen refinada y segura de sí misma.
¿Cuánto tiempo tardas en buscar confirmación visual de los desdichados?
Tres segundos para cada línea con ronroneo nocturno.
La puerta repite el texto una vez, luego otra.
La puerta según Georges Perec es recorrer las habitaciones, seguido de F., que le cuenta sus problemas.
La puerta no se agita en una anarquía atolondrada.
La puerta como cruzar la planta para salir a la bruma de antes de amanecer.
La puerta como un acontecimiento que rara vez ocurre.
La puerta es la gran igualadora.
Leo: Sofia Coppola volverá a la dirección próximamente con una película indie de trama desconocida.
Volver a MONTEVIDEO como quien vaga por una ciudad sin rumbo. Vamos por las calles y giramos, nos detenemos a admirar polvorientos y lujosos apartamentos, pequeños y confortables cubiles.
Manchas de alquitrán en la acera.
¿Qué tiene de destacable la plaza donde observamos caras de gente, en la que solo unos pocos son genios?
Café-restaurante para mantener grandes actitudes extremas.
Estanco, dentro sombreros ladeados.
Siempre nos quedará MONTEVIDEO.
MONTEVIDEO, de Enrique Vila-Matas, estará en nuestras entrañas por ser un anhelo de más allá sin furiosas lágrimas.
Un cielo de armadura.
Una costumbre fiel.
Un profundo bloc.
Un pitillo fumado entero.
Un espejo en vilo.
Un discurso de mucho peso.
Ritmos, dotes.
Murmullo furtivo.
Un libro imprevisible.
Un bol.
Un bote cerrado cada vez más herméticamente.
Un novelón conocido.
Un grupo de blues sin completa abdicación.
Leo MONTEVIDEO para, como hizo el científico de Locus Solus, hacer resurgir todos los momentos suprimidos.
Y que mi espíritu discurra libremente.
La escritura vigorosa va unida al peligro en MONTEVIDEO.
Escribir un libro para los fantasmas que ganan más que nadie porque pertenecen a una comunidad feliz.
“Escribí este libro para los fantasmas, que son los únicos que tienen tiempo porque están fuera del tiempo”, Roberto Bolaño.
Se pasean los fantasmas en MONTEVIDEO de Enrique Vila-Matas. Repiten palabras que no quieren decir nada y lo dicen todo con su propio hechizo.
Alguien contemporáneo tiene un lenguaje ininteligible para mí.
Alguien renace y abre los ojos y dice «Me llamo Roberto Bolaño»… «Abrí los brazos»…
Caminos que ahora todos conocen en MONTEVIDEO, como en Perec.
“Me digo que estoy soñando”, Georges Perec.
La imprevisibilidad funciona por niveles, como la vida.
Esta novela, MONTEVIDEO, dice sin continencia en su apartado 9 del tercer capítulo: «Siempre había oído decir que Mario, hombre de teatro hasta la médula, había nacido en un teatro fuera de España, en Montevideo concretamente cuando sus padres, actores, estaban de gira».
Historia abreviada de la literatura portátilera un punto de partida y también de restablecimiento y está anclado en Enrique Vila-Matas. No es posible que lo abandone, que lo fatigue, que lo altere, haga lo que haga.
Ideas que van y vienen rápidamente vs. ideas que se demoran.
Lectura como vida narrativa que respira vs. lectura que no reconstruye lo real, si es que eso existe.
Escribir para hacer el camino a pie. Sombrío y profundo silencio.
Cuenta Nabokov: «Cuando retrocedo hasta los más antiguos recuerdos de mí mismo (interesado y divertido, casi nunca admirado o asqueado), compruebo que siempre he tenido leves alucinaciones.»
Escribir MONTEVIDEO debe ser estar en una ventana que carece de vidrios y los pasillos son una sucesión de grietas.
MONTEVIDEO tiene arte y ensayo.
MONTEVIDEO opera procurando enterarse de lo que sucede.
MONTEVIDEO fuerte como una lucha dialéctica.
Tiene MONTEVIDEO una originalidad que nunca podrá copiarse más que a sí misma.
MONTEVIDEO según Noelia Ramírez es la obra más profunda de EVM.
MONTEVIDEO según Elisa Rodríguez Court es aquella que tiene un Vila-Matas experto en inventar en la escritura situaciones destinadas a transformarse en vivencias.
MONTEVIDEO como una especie de fuerza vital.
MONTEVIDEO como una camioneta con una escalera extensible fijada al techo.
MONTEVIDEO resplandor.
Tiene superación de las cosas MONTEVIDEO.
MONTEVIDEO sigue siendo la locomotora que arrastra los furgones.
MONTEVIDEO con la mente yéndose hacia atrás.
Gucci ha recreado algunas de las más icónicas tomas de Stanley Kubrick para una nueva campaña.
El Resplandor. 2001: Una Odisea del espacio.
Los días son pequeñas explosiones atómicas.
Impermeable con cinturón y trabillas en los hombros.
Una cucharada más en la cafetera como si fuera un indicador geográfico.
Reflejo en el guardabarros trasero pintado de color cobre inoxidable.
Justo ahora, la misma dirección.
Eso es MONTEVIDEO y no lo que nos imaginábamos que era. Algo entre lo imaginativo y lo real. La literatura nos devora mientras nos devora.
Arquitecturas complejas que convierten la exigua vida en brillante ficción.