El 'Gobierno de la gente' de Pedro Sánchez comienza a sonar a oxímoron. El presidente del Gobierno ha vuelto a ser recibido este jueves con pitidos y abucheos al llegar a Toledo, donde ha ofrecido su segundo mitin de la cacareada campaña con la que el PSOE trata de 'recuperar el pulso de la calle' frente al ímpetu con que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha volteado las encuestas.
Sin embargo, tal y como sucediera en Sevilla hace un par de semanas, los toledanos no han recibido precisamente con los brazos abiertos al socialista cuando ha llegado al Palacio de Congresos de la ciudad. Pese a que la calma reinaba en el ambiente, nada más bajarse de su vehículo el jefe del Ejecutivo, (esta vez ha utilizado uno eléctrico y su equipo asegura que no ha habido travesía aérea), un grupo de ciudadanos ha aparecido de la nada con silbatos y trompetas para dedicarle un sonoro abucheo.
Al grito de "¡Gobierno, dimisión!" y con carteles con consignas como "¡Que te vote Txapote!", los manifestantes han expresado su rechazo hacia el secretario general de los socialistas durante los apenas 50 metros que separaban su coche oficial de la entrada del Palacio de Congresos. Sánchez ha recorrido esta distancia con una media sonrisa y mirada desafiante, mientras decenas de agentes de policía se afanaban por contener a la muchedumbre.
Se han llegado a vivir momentos de tensión cuando, desde las filas socialistas han hecho salir a algunos de los militantes, que se encontraban ya en el interior del recinto donde se iba a celebrar el mitin, para contrarrestar la algarabía imperante en el exterior en contra de su líder.
El secretario general del PSOE ha estado acompañado por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, quien ha restado importancia a los hechos, asegurando que "da igual porque son cuatro".