Opinión

Los bolos de Sánchez

EN LA FRONTERA

Rafael Ortega | Sábado 17 de septiembre de 2022

Normalmente los cantantes suelen hacer sus “bolos” en época estival, ya que las fiestas proliferan por nuestra geografía y no hay pueblo o ciudad que quiera pasar de sus celebraciones sin contar con la presencia de artistas que alegren un poco y por unos días a los habitantes y forasteros.

Ahora nuestro Presidente ha decidido que los ”bolos”, sus actuaciones, se tienen que prolongar en el tiempo, por lo menos hasta dentro de un año, y nos va a deleitar con sus “barbacoas”, “chiringuitos” y “Paquito chocolatero” y con sus teloneros-as-es, que con sus coches oficiales de ministros-as-es van abriendo paso al jefe. Es más, son capaces de recorrer emisoras de radio y televisión para promocionar la gira del que manda contando conversaciones con taxistas, camioneros y viandantes sobre las grandes preocupaciones del ciudadano medios español, que no son otras que la formación del Consejo General del Poder Judicial, olvidando que el otoño y el invierno van a ser muy calientes, y no precisamente por la subida de los termómetros hogareños, sino por los precios de los alimentos básicos, de la luz o del gas. Menos mal que tenemos a la milagrosa Yolanda que nos quiere arreglar todo con su maquillaje en la cesta de redecilla de la compra y va cantando el “sombra aquí, sombra allá, maquíllate, maquíllate”, ante la carcajada del olvidado Iván Redondo, que en su día pronosticó un gran futuro para la señora vicepresidenta.

Hoy, o uno de estos días, cuando Sánchez aparezca por uno de esos pueblos de la España vaciada, los edecanes de Moncloa tendrán que enviar autobuses con extras y bocadillos para que el Presidente no oiga los pitidos al final del “bolo”.

Una España vaciada que se movilizará el próximo mes de octubre bajo el lema “Yo paro por mi pueblo” en todos aquellos territorios marcados por el desequilibrio territorial y la despoblación y cuyos ejes reivindicativos, así como el plan de acción para los próximos meses, será abordado este fin de semana en la localidad cacereña de Jarandilla de la Vera, en el marco de la IV Asamblea General de "La Revuelta de la España Vaciada", entidad que agrupa a decenas de plataformas y organizaciones de 25 provincias españolas.

Y como este tema tampoco se le ha escapado al Papa- que le vamos a hacer- FRANCISCO ha propuesto una solución para luchar contra la despoblación de las zonas rurales de países como España o Italia. En una rueda de prensa ofrecida a bordo del mismo avión papal durante su viaje de regreso a Roma desde Kazajistán, el Pontífice comentó que Occidente “se ha olvidado de acoger y que con la inmigración se podrían resolver problemas como la baja natalidad u otros como el de España o Italia, donde existen pueblos vacíos con solo 20 viejecitos”.

Muchos dirán que porqué el Papa se mete en estos jardines. Pues sinceramente les digo que prefiero mil veces a un hombre que es capaz de abordar todos los temas, por muy espinosos que sean, que otros que solo tienen la mira del futuro próximo y con el egoísmo propio del “ande yo caliente”. Hombres que hacen “bolos” para contarnos mentiras, como la canción y que son capaces de pactar con asesinos.

Y tengo que volver al Papa que ante 80 líderes de todo el mundo ha condenado el uso de la violencia en nombra de Dios. “No justifiquemos nunca la violencia. No permitamos que lo sagrado sea instrumentalizado por lo profano. Palabras pronunciadas por el Pontífice en su viaje a Kazajistán.

Sánchez, toma nota, porque creo que las víctimas del terrorismo en España están un poco enfadadas contigo, por lo que no te extrañe que durante tus “bolos” te den la espalda, como poco.