Opinión

Quiero la cabeza de Irene Montero

TRIBUNA

Javier Vayá Albert | Lunes 26 de septiembre de 2022

¡A por ella! ¡A por ella! Que parezca que dijo lo que no dijo, aunque todos sepan lo que dijo decid que no lo dijo. Que parezca un accidente. ¿A quién va a creer usted, a mí o a sus oídos? Los niños, los niños, ¿es que nadie piensa en los niños? Traedme su dimisión en bandeja de plata. Matadla como matamos a Monedero. Es burdo, pero vamos con ello. Activad las cloacas, soltad las jaurías de Bots, añadid más billetes en los sobres de los presentadores estrella. A por ella. A por ella. A poner querellas y a callarse cuando las archiven. A por ella, que es ministra y antes era cajera. A por ella que su marido es el coletas. Pero qué se han creído, qué desfachatez, ni que tuvieran los mismos derechos que yo y usted. ¿Es que nadie piensa en los niños? Acusadla de apología de la pederastia, que eso siempre cala en el corazón de las señoras de bien que van a misa a escuchar a Reig Plá, obispo de Alcalá con la falda almidoná.

A por ella, a por ella. Me encanta el olor a lawfare por la mañana. A por ella. Ofrezco como recompensa una caja de Veterano, una suscripción al ABC y las obras completas de Fernando Sánchez-Dragó. A por ella. Como hicimos con Mónica Oltra, como intentamos con Ada Colau. Pero, ¿qué se habrán creído esas? A por ella, a por ella. Como cuando hicimos correr el bulo de que se había ido a Nueva York de fiesta, que aquello no era un viaje oficial, pese a los elogios de la directora ejecutiva de ONU Mujeres. Que si te vas a un viaje y te tomas fotos, hazlo por ejemplo en el yate privado de tu amigo el narcotraficante. Que eso sí que es trabajar por España. A por ella, a por ella. Como cuando conseguimos que todos los medios difundieran unas declaraciones suyas cortadas y manipuladas sobre la masacre en la valla de Melilla.

A por ella, a por ella. ¿Es que nadie va a pensar en los niños? Pero, ojo, no en los niños que como dice Arcadi Espada “tratan de imponernos tontos, enfermos y peores” esos no se merecen nada. A por ella, vamos a por ella al mismo tiempo que votamos en contra de la ley de infancia. A por ella mientras nos negamos a aprobar que se investigue la pederastia en la Iglesia católica española. A por ella, que mientras hablan de ella no lo hacen de Macarena Olona. A por ella, a nadie importa que La Unesco o la ONG Save The Children consideren y declaren exactamente lo mismo que la ministra sobre sexualidad infantil.

A por ella, que somos los mismos que perpetramos y fomentamos el acoso diario a sus hijos porque somos los únicos que pensamos y nos preocupamos por los niños.

Traedme la cabeza de Irene Montero si no queréis ver nuestros privilegios desaparecer por el sumidero de los derechos humanos, la igualdad y la democracia.