La CEOE advierte de que "tendrá efectos nocivos sobre el empleo en un contexto de deterioro económico e incertidumbre generalizada".
La patronal CEOE ha criticado que el Gobierno haya decidido, "de manera unilateral y a espaldas del diálogo social", subir un 8,6 % las bases máximas de cotización en el marco de los Presupuestos Generales del Estado para 2023, lo que afecta a los sueldos de más de 50.000 euros.
En un comunicado, la CEOE califica de "inadmisible" este incremento y señala que existe una mesa específica con interlocutores sociales para tratar este tema, que se reunió por última vez el pasado lunes "sin que se nos trasladase nada sobre este asunto, con lo que la decisión adoptada es impresentable y devalúa el diálogo social".
En un contexto en el que el Gobierno insiste a los agentes sociales para acordar un pacto de rentas, añaden, "no se entiende que el mismo Ejecutivo tome decisiones unilaterales en aspectos que afectan a este de forma sustancial".
La patronal añade que aumentar las cotizaciones sociales y depositar una carga aún mayor sobre las empresas es un "grave error" que "tendrá efectos nocivos sobre el empleo en un contexto de deterioro económico e incertidumbre generalizada".
"Este nuevo golpe al tejido productivo en un momento en el que las arcas del Estado presentan una recaudación récord, genera de nuevo desconfianza en las empresas e inseguridad jurídica y supone un innecesario obstáculo a la competitividad y al crecimiento económico", concluyen.
El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, ha explicado este viernes que la subida de las bases máximas de cotización se lleva a cabo para asegurar la sostenibilidad del sistema de pensiones.
En un comunicado, la CEOE califica de "inadmisible" este incremento y señala que existe una mesa específica con interlocutores sociales para tratar este tema, que se reunió por última vez el pasado lunes "sin que se nos trasladase nada sobre este asunto, con lo que la decisión adoptada es impresentable y devalúa el diálogo social".
"Me ha sorprendido enormemente este comunicado porque, obviamente, cada año suben las bases máximas de cotización", ha manifestado el ministro en declaraciones a los medios de comunicación este viernes en Santa Cruz de Tenerife.
Escrivá ha agregado que las bases máximas de cotización tienen que subir "más o menos como sube la inflación en todo el ámbito de las pensiones".
Asimismo, ha indicado que este incremento "no es nada novedoso" y ha mostrado su sorpresa porque en 2013 y 2014 la base máxima de cotización subió un 5% con inflación negativa y no hubo ningún comunicado "de nadie" al respecto.
Por su parte, el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, ha respondido hoy a las críticas de la CEOE a la subida de bases máximas de cotización incluida en los Presupuestos que el Gobierno no tiene interés en defender ni a minorías ni a personas o empresas concretas sino a las "grandes mayorías del país" que se están viendo beneficiadas por las políticas de un ejecutivo progresista.
Los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, respectivamente, han exigido este viernes ante la sede de la patronal CEOE que esta se siente a negociar subidas salariales que compensen la elevada inflación, y han advertido de una mayor conflictividad laboral.
En una concentración en la que han participado varios centenares de personas frente a la sede de la CEOE en Madrid, el líder de UGT, Pepe Álvarez, ha acusado a las empresas de estar "forrándose" a costa de no subir los salarios y ha alertado de más conflictividad laboral.
"En España no hay trabajo decente si no hay subida de salarios decente", ha reclamado Álvarez, quien ha recordado que, frente al alza del 9 % del IPC, la subida media en convenios ronda el 2,6 %.
"La culpa (de la segunda ronda de la inflación) es de la subida indecente de los beneficios de empresas que se están forrando a costa de no subir los salarios", ha criticado.
Álvarez también ha insistido en que estas movilizaciones, que continuarán el próximo 3 de noviembre con una manifestación en Madrid, no son "el final de nada sino un punto y seguido de la lucha para que la patronal se siente a negociar con propuestas".
"O hay negociación o hay conflictos (…) o hay salarios o hay conflictos", ha advertido.