‘Los diez negritos’ es una novela policíaca de la escritora británica Agatha Christie, escrita en 1939, cuyo título hace referencia a una tradicional canción infantil de la cultura anglosajona.
Esta obra literaria narra la historia de ocho personas que reciben una invitación para disfrutar de unas atractivas vacaciones en la “isla del Negro”, un pequeño atolón en el que solo existe una hermosa y gran mansión que fue construida por un millonario estadounidense, quien luego la vendió y nadie sabe hoy quién es el nuevo dueño.
Todos los invitados reciben la invitación por carta, firmada por una persona que dice haberlos conocido en el pasado en una situación, aunque ninguno recuerda bien a la persona en cuestión. Sin embargo, todos aceptan gustosos ya que la persona que les invita es muy amable y describe aquel lugar como un excelso y lujoso destino.
Todos llegan a la isla y descubren que sus anfitriones no se encuentran allí, pero serían atendidos por los sirvientes, que hacen las funciones de mayordomo y cocinera respectivamente, sumando así un total de diez personas en la isla. Cuando llegan a sus respectivas habitaciones, cada uno de los invitados encuentra una copia de la canción infantil de los diez negritos colgada en la pared.
Aquella noche, durante la cena, los invitados perciben la presencia de diez pequeñas figuras de porcelana, diez negritos, sobre la mesa del comedor y, después de la cena, una grabación acusa a cada uno de ellos de haber sido culpables directa o indirectamente de la muerte de diversas personas en el pasado.
En ese momento se dan cuenta de que han sido engañados y que no pueden marcharse, que la única comunicación con la costa, un barco, no puede llegar debido a la tormenta. A partir de entonces, los invitados empiezan a ser asesinados uno a uno de forma similar a lo que dice cada una de las estrofas de la canción.
Cada vez que alguien muere, una de las figuras de los negritos desaparece. A medida que se van produciendo las muertes, los supervivientes son conscientes de que el asesino solo puede ser uno de ellos.
Tal como dice aquella canción, tras la muerte de todos no queda ningún personaje para encontrar una posible explicación, por lo que el sorprendente desenlace se resuelve gracias a un texto manuscrito que se encuentra dentro de una botella arrojada al mar por el asesino.
Pues sí, la obra de misterio de esta grandísima autora británica tiene una gran similitud con el Gobierno de España y su presidente tras la moción de censura del año 2018. Desde esa fecha, los muertos “no son físicos, sino políticos” y el escenario del crimen no es una isla de la costa de las islas británicas, sí toda España.
Tras el paso del tiempo del Gobierno de Sánchez, como en el libro, han ido “cayendo” todos sus “invitados”. Y esto que decimos, que se lo cuenten a su exvicepresidente, Pablo Iglesias, a la Sra. Lastra, a los ministros Carmen Calvo, Isabel Celaá o Jose Luis Ábalos, entre otros, a su jefe de Gabinete, Iván Redondo y a todo “político”, sea local o autonómico, que se cruzara por la estela de Sánchez, también conocido internacionalmente como “Antonio”.
Todos conocemos el final de la obra literaria de Christie, lo que aún no sabemos, son los “cadáveres políticos” aún por descubrir en los próximos meses ¿Serán los siguientes Yolanda Díaz, Javier Lambán, Emiliano García-Page o alcaldes y presidentes de diputaciones de toda España? Lo sabremos muy pronto…