Opinión

Oposición a la oposición

Y DIGO YO

Javier Cámara | Martes 18 de octubre de 2022

La realidad, como se suele decir, es tozuda y por más que uno intente llevar la contraria, se impone. Si José Félix Tezanos dice en el CIS que el PSOE ganará las elecciones generales con 4 puntos de diferencia, ¿por qué Pedro Sánchez sigue actuando como si fuera el jefe de la oposición, criticando e insultando constantemente a Alberto Núñez Feijóo?

El desprestigio al que está sometiendo este Gobierno a la institución sociológica será difícil de revertir durante años porque nadie entiende, y cuando digo “nadie” me refiero a los expertos en Demoscopia, que el CIS diga que el PSOE gana con solvencia cuando se indica también que el 67% de la población tiene “poca” o “ninguna” confianza en Sánchez y, además, el 73% de los encuestados ve la situación económica “mal” o “muy mal”.

Pero es que no casa el comportamiento de los “supuestos vencedores” con el resultado del sociólogo del Gobierno. Si los augurios y presagios son tan buenos, no se entiende una estrategia política tan defensiva. Nunca antes había sido tan descarado el uso de todos los ministros para -únicamente- atacar al líder del PP. Parece que no hubiera otra razón de ser. Cada uno hablará de su “negociado particular” pero incluirá en su discurso, sin falta, una puya – que no pulla- al líder de los populares que todas las encuestas, incluidas las que realizan medios de comunicación afines al Ejecutivo, dan como claro vencedor.

Le faltó tiempo, que se suele decir, a la portavoz de la Ejecutiva del PSOE y ministra de Educación, Pilar Alegría, para complacerse con que el CIS lo que ha hecho es confirmar que el “efecto Feijóo” se debía únicamente al “desconocimiento” de la ciudadanía del líder del PP. Toma por tontos a esos mismos ciudadanos cuando destaca “la ausencia de propuestas” para superar la actual situación del nuevo líder de los populares, ya que, todo el mundo sabe que si se ha rebajado el IVA del 21 al 5% en la factura del gas es porque el Ejecutivo, por fin, aceptó o copió una propuesta del PP del mes de abril.

Se entiende así que el miedo en Moncloa y Ferraz a las encuestas sea atroz porque, las de verdad, lo que dicen, es que se la pegan, que pierden y se cambia el inquilino en el palacio de la carretera de la Coruña. Por eso Tezanos dice una cosa y Sánchez no actúa en consecuencia, más bien todo lo contrario. El nerviosismo es patente.

La mala suerte para usted y para todos, y no es pura coincidencia, pero también para Tezanos y por tanto para Sánchez, es que mientras el CIS intenta “colar” los falsos éxitos económicos y fiscales de los que presume el Gobierno, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, conocida como la Airef, ha denunciado deficiencias y falta de información de 1.200 millones de euros en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado de 2023.

Su presidenta, Cristina Herrero, ha querido dejar claro que dudaron de si otorgar su aval porque no se basa en previsiones de crecimiento realistas y habla de severas “carencias”, “deficiencias” e “inconsistencias”. Pero es que la Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas) también duda de la solvencia de las cuentas toda vez que recorta 1,3 puntos su previsión de crecimiento en 2023, que sitúa en el 0,7%, por el debilitamiento de la economía y el enfriamiento de la demanda interna. El Gobierno cree que será del 2,1%. Como se ve, el desajuste puede ser catastrófico.

En la misma línea, un día antes, el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, atizaba también al Ejecutivo, no solo porque no ve prudente revalorizar todas las pensiones, las altas y las bajas, según el IPC, sino porque donde el Ministerio de Economía ve un avance del 2,1%, la institución que él representa ve solo el 1,4%. Otro palo y van...

Gustan también en el Gobierno de compararse con el resto de Europa, pero hay que recordar que en el segundo trimestre de este año, la economía española estaba 2,2 puntos por debajo del PIB de antes de la pandemia cuando el resto de la zona euro se encuentra ya 1,8 puntos por encima.

Conocido que el CIS sigue siendo un instrumento al servicio del PSOE y planteadas así las dudas sobre la viabilidad de los Presupuestos Generales del Estado, se impone por parte del Gobierno de coalición un ejercicio de autocrítica, que todos sabemos que no se va ni a plantear, y hacer menos oposición a la oposición y más mirar por mejorar unas cuentas públicas cogidas con alfileres, dudosas en su planteamiento macroeconómico y reprobadas por casi todos los órganos con competencias en estas cosas de los dineros públicos y también los privados.

Pero, ¿qué se apuesta a que en el próximo CIS el PSOE aumenta la ventaja sobre el PP y Feijóo es más malo que Putin?