Editorial

Los líderes de UGT y CCOO actúan como subordinados de Sánchez

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Miércoles 19 de octubre de 2022

En buena parte de los países de nuestro entorno, en especial y ahora Francia, los trabajadores salen a la calle para protestar contra la carestía de la vida, las torpezas del Gobierno, el desempleo… Aunque no tanto como España, los europeos están sufriendo la grave crisis económica que azota el mundo por la pandemia y la guerra de Ucrania. Pero nuestro país vecino está gobernado por Macron, un político del centro derecha. Y esa es la razón principal para que los sindicatos se ocupen de movilizar a sus afiliados, a sus seguidores y a todos los trabajadores contra la injusticia de una situación provocada por la torpeza de los políticos de turno y los bajos salarios frente a la inflación. Como toda la vida.

Pero en la España gobernada por Pedro Sánchez, con una inflación del 8,9 % frente al 5,6 de Francia, solo se han celebrado algunas manifestaciones contra la CEOE y los empresarios en general. Sin embargo, en nuestro país, con una de las mayores tasas de desempleo y una inflación de las más altas de la zona euro que agujerea los salarios, los dirigentes sindicalistas se dedican a ir a ciclos de conferencias, cócteles a media tarde y festejos varios. Eso sí, llegan los primeros a las mesas de diálogo social para apuntalar todo lo que diga Yolanda Díaz, en especial si lo rechaza la CEOE. Pero no mueven un dedo, ni siquiera levantan la voz, para reivindicar las necesidades de los trabajadores españoles. ¿Y por qué esta cachaza? ¿Por qué esta complacencia de Pepe Álvarez y Unai Sordo con las perjudiciales políticas económicas del Ejecutivo de coalición? Para empezar, el Gobierno les permite que se salten la ley y se nieguen a publicar las cuentas económicas de los últimos años. Solo se sabe que UGT declara 8, 6 millones de euros como “gasto de personal” y CCOO, más de 7. Demasiado dinero para que los muchos enchufados de turno cobren un magnífico salario. Oculta, además, los sueldos de los líderes.

Sin duda, Pepe Álvarez y Unai Sordo están deseando como el que más que Pedro Sánchez siga en La Moncloa. Nunca tendrán a un presidente del Gobierno tan afín. Tanto, que los líderes sindicales actúan como si fueran ministros del Gobierno de coalición. Y por eso, contienen a la gente en sus casas para no chafar la campañas electorales del PSOE, Yolanda Díaz, Podemos y compañía. Llevan la falsa progresía en la sangre, pero olvidan que su deber es defender a los trabajadores, propagar sus reivindicaciones frente al Gobierno de turno sea de izquierdas o de derechas. Y, es evidente, que Álvarez y Sordo se dedican a otras cosas. Pero a nadie se le escapa, que si Feijóo llega algún día a La Moncloa, UGT y CCOO incendiarán todos los días las calles de España. Y organizarán una huelga general al mes. Así acosarán al Gobierno del PP y agitarán y polarizarán a la opinión pública. Como toda la vida.