Opinión

Es falso el dilema entre crecimiento económico con emisiones

TRIBUNA

Alieto Guadagni | Miércoles 07 de diciembre de 2022

El mes pasado concluyeron las deliberaciones de todos los países convocados por Naciones Unidas en Egipto (COP27) para enfrentar el cambio climático, este tipo de reuniones habían comenzado en 1995 sin mucha eficacia en sus resultados. En la actualidad las emisiones energéticas anuales contaminantes de CO2, después de 27 reuniones, son nada menos que 60 por ciento mayores a las vigentes durante la primera reunión.

El dióxido de carbono (C02) en la atmósfera calienta el planeta, causando el cambio climático, ya que es un gas que atrapa el calor, que proviene de combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas), Desde el comienzo de la Revolución Industrial las actividades humanas han elevado el CO2 atmosférico un 50%,. Esto es mayor que lo que sucedió naturalmente al final de la última edad de hielo hace 20.000 años.

El calentamiento global está teniendo graves impactos, como olas de calor, sequías, inundaciones, huracanes, aumento del nivel del mar e incendios forestales. La frecuencia y la gravedad de estos impactos aumentarán a medida que el calentamiento avance. Si las emisiones no se reducen en esta década, pueden poner los objetivos de temperatura del Acuerdo de París fuera de alcance.La mayoría de las emisiones provienen de unos pocos países Los seis principales emisores (China, Estados Unidos de América, la Unión Europea, India, Rusia y Japón) representan 2/3 de las actuales emisiones energéticas mundiales de gases de efecto invernadero de las 200 naciones existentes.

Las políticas energéticas vigentes apuntan a un incremento de la temperatura de 2,8 °C a finales de siglo, únicamente la rápida transformación de muchas actividades permitirá la reducción necesaria en las emisiones de gases de efecto invernadero. A fin de evitar los peores impactos del cambio climático y para conservar un planeta habitable, el aumento de la temperatura necesita limitarse a no más de 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales. En la actualidad, la Tierra ya tiene un calentamiento superior al 1,1 °C en comparación a finales del siglo XIX, y las emisiones continúan elevándose. Para mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 °C, es necesario que las emisiones se reduzcan alrededor del 45 % para 2030 y que se alcance el cero neto hacia 2050.

La transición a un mundo con cero emisiones supone uno de los mayores retos a los que se ha enfrentado la humanidad, que nos exige que se produzca una completa transformación del modo de producir, consumir y trasladarnos. El sector energético constituye la fuente de cerca de tres cuartos de las emisiones de gases de efecto invernadero en la actualidad y encierra la clave para evitar los peores efectos del cambio climático. La sustitución de generadores de contaminación, como la producción de energía mediante el carbón, el petróleo o el gas, por energía hidroeléctrica, nuclear y fuentes de energía renovables, como la energía solar o eólica, reducirían las emisiones de carbono.

Debemos avanzar hacia un futuro de emisiones netas cero: El suministro de electricidad es el sector con mayores progresos, ya que los costos de la electricidad producida con fuentes renovables se han reducido drásticamente. En lo relativo a la construcción, es necesario adoptar las mejores tecnologías disponibles. En la industria y el transporte, es necesario implementar las tecnologías de cero emisiones., la regulación de la eficiencia energética tendrá un impacto en la edificación, la construcción, el transporte, la mejora de la gestión de residuos, la lucha contra la deforestación, Surgirán también la sustitución de productos y servicios existentes con nuevas opciones con bajas emisiones.

La COP27 apenas avanzó en las cuestiones clave relacionadas con el calentamiento global, especialmente en la eliminación de los combustibles fósiles-.El titular de la ONU recordó cuáles siguen siendo las prioridades en materia climática, “Necesitamos reducir las emisiones ahora, y este es un tema que esta Conferencia no ha abordado”.

Es falso un dilema entre crecimiento económico y más emisiones o menos crecimiento económico y menos emisiones. Es posible aspirar, mediante innovaciones tecnológicas y reformas institucionales, a una Casa Común para todos con crecimiento económico, esencial para abatir la pobreza y la indigencia, sin emisiones.