AL AIRE LIBRE

JUNQUERAS EXIGE EL REFERÉNDUM A PEDRO SÁNCHEZ

Luis María ANSON | Martes 13 de diciembre de 2022
No ha esperado ni los cien días de cortesía. Nada más asegurarse de que Pedro Sánchez se había...

No ha esperado ni los cien días de cortesía. Nada más asegurarse de que Pedro Sánchez se había rendido garantizando que el secesionismo condenado por el Tribunal Supremo podría presentarse a las elecciones autonómicas catalanas, Oriol Junqueras ha declarado que se dispone a negociar con el presidente sanchista un referéndum de autodeterminación y la repetición del 1 de octubre, ahora ya sin consecuencias penales.

Lo que pretende Junqueras es que con 1,7 millones de votos favorables en un censo de 6.398.300, los secesionistas puedan proclamar la independencia de Cataluña, fracturando cinco siglos de Historia y la Constitución de 1978. Con el 50% de participación y con el 55% de los votos se proclamaría la independencia, produciéndose la mofa de los secesionistas a la Historia de España. Pedro Sánchez es el cómplice de este atropello que preparan los que le han sometido al látigo independentista.

Ante semejantes exigencias, el presidente lo tenía fácil: la Constitución que en su artículo 168 establece las condiciones para que se produzca en España lo que los secesionistas pretenden. ERC debería llevar al Congreso de los Diputados la reforma de la veintena de artículos que despejaran el camino a las independencias autonómicas. Conforme al artículo 168 de la Constitución, la pretensión secesionista debería ser aprobada por los dos tercios del Congreso y a continuación por los dos tercios del Senado. De forma inmediata se convocarían elecciones generales y la reforma que facilitara la independencia debería aprobarse otra vez por los dos tercios del nuevo Congreso y a continuación por los dos tercios del nuevo Senado. Y de conseguirse esta votación, se convocaría un referéndum nacional para que todos los españoles, libres e iguales ante la ley, se pronunciaran sobre la independencia de Cataluña.

Las cautelas del artículo 168 responden a la lógica de un país serio que mantiene su unidad nacional desde hace cinco siglos. En lugar de exigir a ERC que se atenga a lo dispuesto en el artículo 168, Pedro Sánchez, de hinojos ante el rebenque secesionista, está dispuesto a negociar la indignidad histórica de un referéndum anticonstitucional y antiespañol.