Opinión

¿Y tú porqué eres de Francisco?

EN LA FRONTERA

Rafael Ortega | Sábado 17 de diciembre de 2022

Esta pregunta-trampa me la hacen constantemente amigos y conocidos para ver si mi apoyo ha flaqueado últimamente o sigo con mi apoyo y devoción, que muchos de ellos consideran como un trastorno pasajero que pasará el día menos pensado.

Mi respuesta es la de siempre: “Considero a FRANCISCO como el hombre, el Papa, que la Iglesia necesita en estos momentos”. Y sigo: “Pero igual que fueron grandes Pontífices en su día todos los anteriores a FRANCISCO. Si somos católicos, es decir creyentes, tenemos que pensar que el Espíritu Santo no se equivoca”.

FRANCISCO cumple este sábado 86 años y está en la silla de Pedro desde el 13 de marzo de 2013. Nueve años de lecciones, una tras otra, que escuecen incluso, como ya hemos dicho en otras ocasiones, dentro de Iglesias particulares. Personajes y personajillos que han visto que hay un hombre que con palabras, gestos y muchas veces en silencio, les ha dado lecciones comportamiento y de vida, y de los que hay que oír frases como esta: “que se puede esperar de un jesuita, si además es peronista”. Esto es lo más suave que te dicen, porque juzgan a una persona desde la propia óptica política que ellos defienden y que no entienden que un hombre de Dios, repito, un hombre de Dios pueda decir cosas como esta: “Hasta que se reviertan la exclusión y la inequidad dentro de una sociedad y entre los distintos pueblos, será imposible erradicar la violencia. Se acusa de la violencia a los pobres y a los pueblos pobres. Pero sin igualdad de oportunidades, las diversas formas de agresión y de guerra encontrarán un caldo de cultivo que tarde o temprano provocará su explosión. Cuando la sociedad-local, nacional o mundial-abandona en la periferia una parte de la misma, no habrá programas políticos ni recursos policiales o de inteligencia que puedan asegurar indefinidamente la tranquilidad”.

Estas palabras de FRANCISCO recogidas en su Exhortación Apostólica “Evangelii Gaudium”(La alegría del Evangelio) abrieron un Pontificado, que ha dejado entrar aire fresco para que todos los católicos podamos respirar mejor y para que podamos seguir las catequesis de un hombre que nos dice: “La medida de la grandeza de una sociedad está determinada por la forma en que trata a quien está más necesitado, a quien no tiene más que su pobreza”.

Por todo ello, gracias Santo Padre, y con todo el respeto “Muchas Felicidades”.