Editorial

¿Hasta dónde es capaz de llegar Pedro Sánchez?

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Domingo 18 de diciembre de 2022

En los tres años de legislatura, Pedro Sánchez ha cometido infinidad de errores; tantos que no cabría la lista en este editorial. Errores que, en su mayoría, se han producido por su coalición con Podemos y sus siniestras alianzas con ERC, Bildu. Pero este fin de año, ha superado la gravedad de sus acciones. Empezó con los indultos a los condenados por intentar dar un golpe de Estado y ahora, se dispone a desguazar la Constitución con el cambio de reglas para renovar el propio Tribunal.

Esa adicción a mantener el apoyo de sus socios, ha llevado a Pedro Sánchez a una deriva política que empieza a ser peligrosa para la integridad de España. Ni la Constitución supone un obstáculo para los planes del presidente, dispuesto a arrasar con todo con tal de mantenerse en el poder, incluso más allá de esta legislatura.

Cataluña, por ejemplo, ha logrado alcanzar en buena parte la autodeterminación, aunque todavía no sea oficial. Su Parlamento puede crear leyes para incumplir las sentencias de los tribunales; como la de eliminar el uso del español en la educación, una propuesta de la Generalidad apoyada por los socialistas, a pesar de que atenta contra la Constitución. Pedro Sánchez ha llegado al límite de la decencia. Resulta evidente que está dispuesto a todo, incluso de promover una suerte de independencia de Cataluña con el referéndum de autodeterminación. Y luego llegará la del País Vasco de la mano de Bildu, su otro aliado y siniestro compañero de viaje. El Gobierno, pertrechado y animado por esos socios, ha entrado en una turbulencia política que podría desembocar en un proceso constituyente. ERC, Bildu y Podemos buscan y reclaman públicamente sustituir la Monarquía parlamentaria por una República comunista. Y nunca hay que descartar que Sánchez ceda y ejecute el golpe de Estado con esa mayoría parlamentaria que le ha servido para asaltar el TC y aprobar leyes claramente inconstitucionales. Así evitaría lo que vaticinan todas las encuestas: la pérdida del poder.

Sin duda, la integridad de España, la propia Constitución, la democracia y hasta el futuro del PSOE están en riesgo. Porque por la deriva que lleva y en el tiempo que le queda, este Gobierno parece estar dispuesto a no dejar piedra sobre piedra.