Los Lunes de El Imparcial

Sylvia Aguilar Zéleny: Basura

Novela

Lunes 19 de diciembre de 2022

Tránsito. Madrid, 2022. 252 páginas. 17, 50 €.

Por Agustina Atrio



Basura. Aquello que desechamos porque no lo usamos más, porque no nos sirve o es el resto de algo que ya hemos usado. Es aquello que olvidamos en el momento en que lo tiramos. Sin embargo, esa bolsa se junta con otras y todas ellas van a parar, en muchas ciudades, a un basurero. Un basurero es el territorio principal de este libro. Un basurero en Ciudad Juárez.

El leer sobre este territorio nos confronta inevitablemente con los propios desperdicios. A través de la lectura toma entidad uno de los espacios urbanos más escondidos, olvidados y esquivados por los habitantes. Pero una vez que lo ves, el basurero no se olvida. Eso le sucede a Griselda, una de las protagonistas de esta novela escrita en tres voces. Griselda vive en El Paso, es médica y participa en un proyecto en el basurero. Para ir allí, atraviesa la frontera, como la basura de su ciudad que termina en Ciudad Juárez. Esta experiencia se le impregna en el cuerpo, con un olor difícil de borrar y una nueva mirada que presta a los residuos que ella genera así como a su vida.

El libro sin embargo comienza con la voz de Alicia, una joven que vive entre la basura. Tiene una casa, trabajo, perros que van y vienen, y un grupo de personas a las que ha organizado para recolectar y vender materiales reutilizables. Alicia es una niña abandonada una y otra vez, una niña desechada que encuentra en el basurero su lugar, allí donde la vida la ha expulsado. Por eso, el paso de la voz de Alicia a la de Griselda, orden que recorre todo el libro, nos choca porque evidencia la gran desigualdad entre las clases sociales: “Vivíamos de los otros. Sí señor, ya desde entonces vivía yo de los restos de otros. Yo misma era un resto de otros.” (p. 19)

Los territorios de esta novela son el basurero, la frontera y la esquina de Reina. Reina es la dueña de la tercera voz, la más colorida. Ella es la madama de un grupo de mujeres que talonean en un barrio periférico de Ciudad Juárez. “[...)] Haz de cuenta que si te roban tu esquina te roban el pan.” (p. 29) Mientras que las voces de Alicia y Griselda se presentan en una primera persona que narra una historia, de Reina leemos lo que le dice a cada nueva trabajadora sexual, cuyas respuestas desconocemos. A las nuevas las arropa, les promete protección y les da consejos a las que son mujeres trans como ella. Reina Grande es una madre colectiva, una madre rompehuesos de los que molesten a sus chicas.

Una a una las voces de estas tres protagonistas se van sucediendo y sus caminos se van cruzando. Si al principio los cruces me parecieron algo inverosímiles, una vez superada la sorpresa me atraparon en sus redes. La novela toma otro ritmo y se acelera, y así también la lectura. A su vez como espectadores vamos conociendo, y es Reina quien lo pone en palabras, cómo la situación social y política de la ciudad se va volviendo más tensa a lo largo de las páginas. Nos llegan fragmentos y lo evidenciamos a partir de la vida cotidiana de las protagonistas.

Basura, de la escritora y docente mexicana Sylvia Aguilar Zéleny (1973), es un libro sobre lo marginal, sobre aquello que la sociedad y la ciudad expulsan a su periferia, a donde no pueda verlo. Pero también habla de los lazos afectivos, la maternidad, los cuerpos y la lucha por hacer de cada lugar un hogar.

TEMAS RELACIONADOS: