El Real Madrid ha recuperado el liderato de la Liga Endesa tras vencer este domingo al Gran Canaria por 105-85 en una exhibición de Edy Tavares con 21 puntos (9/9 en tiros de dos) y 25 de valoración.
El cuadro de Chus Mateo confirma sus buenas sensaciones tras caer el lunes ante el Barça con sus dos triunfos convincentes seguidos frente al Maccabi y el elenco de Jaka Lakovic.
Con sus dos derrotas seguidas frente al Betis y la de hoy, el cuadro canario se complica la clasificación para la Copa del Rey, que sigue dependiendo de sí mismo. Es séptimo, empatado con el Breogán con 8 victorias y 7 derrotas.
El partido empezó con ritmo. Tavares, con 30 de valoración en la jornada pasada ante el Barcelona, comenzó con su habitual repertorio machacando el aro y se apuntó su primer tapón a Balcerowski (6-2). El 1-3-1 visitante lo superaba el cuadro de Mateo con una rápida circulación de la pelota y su penetración sin dificultad a la pintura.
El combinado blanco encadenó un parcial de 9-0 ante un elenco de Lakovic atascado en ataque que le costaba penetrar en la zona por la gran defensa local. Los de Chus Mateo, que encestaron 18 de 33 triples ante el Maccabi, anotó en su primer intento, obra de Yabusele.
Benite llevaba el peso ofensivo de su equipo al sumar los primeros cinco puntos (13-5). Los triples seguidos de Albicy y Shurna y el mate de Diop, tras una pérdida local, igualaron el choque tras una desconexión del Madrid que Chus Mateo tuvo que parar con un tiempo muerto (13-13 a falta de 4:32).
El tiempo muerto sentó bien al combinado madrileño, que volvió a llevar la iniciativa del envite. Su superioridad en el rebote (10 a 5) y su ataque dinámico estaban siendo claves (23-18 a falta de 1:21).
El equipo de Lakovic era letal en sus recuperaciones y fluía en la parcela ofensiva. El 2+1 de Salvo sivió para igualar de nuevo la contienda (23-23). Slaughter se marcó una 'mandarina' a lo estilo Llull pero el triple desde su propio campo no subió al marcador (25-23).
El Real Madrid mejoró su porcentaje en el lanzamiento exterior (1/6 en el primer cuarto) con los dos triples seguidos de Musa y Llull en un segundo cuarto de dominio local (31-25 a falta de 7:36).
El alero bosnio lideraba al Madrid en ataque en un tramo de intercambio de canastas en el que se imponía la escuadra madridista, pese a estar a una falta de entrar en bonus (36-28 a falta de 5:41).
El conjunto de Mateo, con su férrea defensa, provocó que el cuadro canario no se acercase al marcador al no continuar el ritmo anotador del Madrid y seguir por debajo en la batalla por el rebote, especialmente en el defensivo. Poirier tuvo más protagonismo y sus puntos ampliaron la ventaja a 12 (40-28 a falta de 3:32).
Benite acabó con la sequía anotadora con un triple pero el Madrid respondía inmediatamente con su verticalidad ofensiva, guiada por las asistencias de Sergio Rodríguez (44-33).
Diop mantenía al Granca en el choque con sus seis puntos y el club madrileño finalizaba sus aproximaciones sin dificultad para mandar por 14 al término del segundo cuarto (50-36). La defensa local fue determinante para distanciarse en el marcador al encajar 13 puntos en este cuarto en el que bajó su efectividad en los tiros de dos (55,6% a 47,4%) y desde el perímetro respecto al primero (del 37,5% a 28,6%).
Tavares y Diop, con 10 puntos cada uno, comandaban los ataques del Real Madrid y Gran Canaria tras el paso por vestuarios. A ambos se unieron Yabusele y Bassas con sus triples en un partido con menos ritmo (56-40 a falta de 7:05).
El duelo entre Tavares y Diop lo estaba ganando el pívot caboverdiano, imponiéndose en la pintura al de Senegal. El cuadro de Mateo administraba su ventaja sin dar opción al Granca. A Tavares le pitaron su segunda falta técnica que provocó el enfado del WiZink (61-45 a falta de 5:48). El 5 de Cabo Verde seguía a lo suyo machacando el aro y con otros dos tapones a Bassas y Salvo.
La bandeja a placer de Williams-Goss causó el tiempo muerto por parte de Lakovic, que veía cómo su equipo se alejaba cada vez más del marcador (65-45 a falta de 4:40).
La exhibición de Tavares no paraba y estaba siendo una pesadilla para el Granca. Su repertorio de tapones y su superioridad en la zona se imponían a los de Lakovic (70-50 a falta de 2:17). La tercera falta técnica del pívot caboverdiano fue muy pitada por el feudo madridista, muy enfadado con el árbitro Miguel Ángel Pérez. El WiZink se caldeó gritando "fuera, fuera".
El parcial de 5-0 del equipo canario, en un WiZink caldeado, lo cortó Hanga con un triple tras una gran acción coral del Madrid. El base húngaro respondió al triple de Salvo con su segundo consecutivo en la última acción del tercer cuarto para llegar al último con 76-60 en el electrónico.
Poirier recogió el testigo de Tavares y comandaba al Madrid en el intercambio de golpes del inicio del último cuarto concentrando la mayoría de puntos (84-65 a falta de 7:14)
El Granca notó la vuelta de Diop que seguía gustándose con sus mates al aro y ya estaba a seis puntos de igualar a Tavares como máximo anotador del duelo (21).
El equipo de Chus Mateo gestionaba su ventaja gracias a su acierto exterior con tres triples seguidos de Cornelie, Llull y Hanga en un choque de ida y vuelta (90-71 a falta de 5:35).
El Real Madrid no dejaba a su rival acercarse al marcador cuyas transiciones eléctricas se transformaban en puntos y su clara mejora desde el perímetro frente a su rival que no le bastaba con un gran partido de Diop, con 18 puntos y colgándose del aro cada vez que podía.
Chus Mateo, como hizo ante el Maccabi, volvió a dar minutos a N´Diaye para dar descanso a Poirier, el mejor en este último cuarto en el que anotó la mayoría de sus 15 puntos totales. En este parcial resultó ganador el combinado madrileño desde el perímetro, recordando a su exhibición en triples del pasado viernes en Euroliga.
85 - Gran Canaria (23+13+24+25): Inglis (5), Balcerowski (4), Albicy (5), Benite (7) y Brussino (9) -cinco inicial-, Slaughter (4), Bassas (10), Salvó (12), Shurna (8), Diop (18) y Stevic (3).
Árbitros: Miguel Ángel Pérez, Óscar Perea y Fabio Fernández. Sin eliminados.
Incidencias: Partido correspondiente a la decimoquinta jornada de la fase regular de la Liga Endesa disputado en el Palacio de los Deportes (WiZink Center) de Madrid ante 8.131 espectadores.