Pedro Sánchez volvió a presumir de gestión durante el pleno del Congreso para dar explicaciones sobre los últimos Consejos Europeos y el nuevo plan de medidas anticrisis. Con las elecciones autonómicas y locales a la vuelta de la esquina, el tema inicial del debate sólo sirvió como excusa de cada grupo para dar impulso a su agenda.
De esta manera, Sánchez aprovechó la hora de intervención de apertura de la que dispuso para presumir de gestión y arremeter de nuevo contra las empresas energéticas. Reivindicó la "solución ibérica" frente a "algunas resistencias previsibles", en referencia a las "grandes energéticas, que se han beneficiado de esta crisis" y que "siempre hay sectores que se benefician del sufrimiento de la mayoría".
También tuvo palabras para la banca, considerando "de puro sentido común" perdirle un mayor esfuerzo con un impuesto extraordinario, asegurando que los bancos españoles "concentran el grueso de los directivos con mayores y mejores sueldos de toda Europa".
Sánchez quiso además hacer referencia a la última polémica sobre el plan antiaborto de Castilla y León, asegurando que "jamás" le temblará la mano en defender los derechos sociales conquistados por su gabinete.
En repetidas ocasiones ha defendido la respuesta social que ha impulsado su Gobierno ante la pandemia de coronavirus y la guerra en Ucrania, abanderando la justicia social, frente a la respuesta neoliberal que dio el Ejecutivo del PP a la crisis financiera.
"Esta vez -ha dicho- habrá subidas del salario mínimo y no su congelación, como ocurrió en el pasado mientras los dirigentes gubernamentales de entonces cobraban sobresueldos en A y en B".
Tras repasar diversos datos económicos que cree que evidencian la buena situación de España (como el PIB, la inflación o el número de afiliados a la Seguridad Social), ha asumido que aún queda mucho por hacer pero ha dibujado una España optimista que exporta soluciones a Europa como en el caso de la excepción ibérica en el ámbito de la energía.
"Se trata de dar batallas y ganarlas en España y en Europa", ha recalcado antes de afirmar que el país es protagonista en asuntos muy relevantes y su influencia es decisiva.
En ese contexto ha vuelto a reprochar al PP que tildara de "timo ibérico" la propuesta de España y Portugal que ha dicho que ha permitido abaratar considerablemente la electricidad en estos dos países desde que está en vigor.
A la herencia recibida en 2018 ha aludido para asegurar que no recibió una España pacífica, sino que estaba sumida en "escándalos de corrupción de quienes gobernaban" y en una crisis territorial en Cataluña.
En sus críticas al PP y Vox ha subrayado que "no hay mejor patriotismo que el que reduce la brecha social y avanza en la igualdad de oportunidades".
La portavoz del Partido Popular en el Congreso, Cuca Gamarra, empezó su ataque al Gobierno recordando los 261 agresores sexuales beneficiados hasta el momento por la ley del sólo sí es sí. "Rectifique por dignidad", le pidió Gamarra, antes de anunciar una propuesta del PP de impulsar un cambio en la ley que rectifique las penas al que invitó al resto de la Cámara a sumarse.
Con una combinación de "sectarismo y arrogancia", Gamarra acusó a Sánchez de utilizar la ley "para apuntalarse en el poder, no hacer un mejor país".
La diputada popular sacó a relucir también la derogación de la malversación, pidiendo a Sánchez que combata la corrupción, "no rebaje la malversación".
"Convierte el Código Penal en un cheque para pagar deudas políticas", aseveró Gamara, antes de preguntar al presidente del Gobierno si dimitirá cuando se produzcan las primeras reducciones de penas a corruptos.
Otra de las críticas que ha hecho Gamarra al presidente ha sido que hable mucho de la guerra en Ucrania, pero no esté atendiendo a su demanda de enviar los tanques Leopard: "Ucrania necesita carros de combate y no propuestas de apaciguamiento", y le ha preguntado si va a enviar esos tanques o se va a aliar en esto con el primer ministro ultraconservador húngaro, Viktor Orbán.
Ha acusado a Sánchez de hacer a España más dependiente de Rusia y ha tirado por tierra su política económica, subrayando que "son un pato cojo" con políticas "erráticas y una gestión caótica", mencionando, por ejemplo, que España ha perdido el 45 % de inversión extranjera en 2022 en relación con la que había en 2018, cuando gobernaba el PP.
También le ha reprochado que la inflación subyacente y la de la cesta de la compra estén disparadas o que solo se haya ejecutado el 10 por ciento de los fondos europeos y frente al "triunfalismo" ha recordado ha insistido en que España es el último país europeo en recuperar el PIB previo a la pandemia.
"Rectifique su política económica, que ha convertido en un escudo electoral", ha recalcado.
El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, reconocó que desconoce si 2023 será "el último año de este Gobierno tal y como conocemos", pero considera que el Ejecutivo está "comprando papeletas para que así sea".
"Señor presidente, tiene razón, el tsunami, la apocalipsis que la derecha vaticinó no ha llegado, pero también es cierto que frente que esa amenaza falsa se dedicó simplemente a repartir paraguas", ha comentado.
En su opinión, no echará a Sánchez de la Moncloa "un exceso de valentía en lo nacional", indultar a "presos políticos", hacer una reforma del Código Penal o afrontar "una manifestación ultra", pero ha advertido de que lo que "le puede llegar a echar" de la Moncloa es "un exceso de prudencia en los social", ya que cree que su respuesta ante la crisis "no puede ser tan rácana y tan temporal".
En ese sentido, Rufián reclamó una subida del salario mínimo interprofesional hasta los 1.100 euros "que pague la carestía de la vida, diga lo que diga la CEOE", que paguen más impuestos "los que más tienen" y una Ley de Vivienda "efectiva".
"Bajar el IVA de alimentos indiscriminadamente sin topar precios ni gravar beneficios lo único que consigue es que el Estado no pueda recaudar y que los beneficios de los grandes supermercados aumente, así que hay que topar precios y gravar beneficios", ha reclamado.
Los diputados de los grupos plural y mixto del Congreso han coincidido en reclamar a Sánchez más medidas políticas que favorezcan a quienes están siendo perjudicados por la inflación de precios.
El líder de Más País, Íñigo Errejón, ha propuesto a Sánchez implementar medidas como la limitación fiscal a beneficios extraordinarios, ya que, ha expuesto, la bajada del iva ya en vigor no repercute suficientemente a favor de los ciudadanos.
En la misma línea, el diputado de Compromís, Joan Baldoví, ha abogado por regular los alquileres y precios de la compra básica e incrementar más el salario mínimo, mientras el diputado del BNG, Néstor Rego, ha indicado que la electricidad es un "bien esencial" que debe estar al servicio del conjunto de la sociedad, no al de los oligopolios.
El portavoz del Pdecat, Ferran Bel, no ve acertado que se excluya de la rebaja del iva a la carne y el pescado, por lo que ha avanzado enmiendas, y ha abogado además por dar más "margen de maniobra" a las comunidades autónomas para implementar los fondos europeos, modificar la ley de haciendas locales y revertir la ley de racionalización y sostenibilidad de la administración local, que aprobó el PP y cuya eliminación, ha recordado, prometieron "miles" de alcaldes del PSOE.
Mariona Illamola, diputada de Junts, ha afeado a Sánchez que España siga comprando gas ruso, la inacción ante el cierre de fronteras por parte de Francia y el voto en contra del PSOE en el Parlamento Europeo para condenar a Marruecos por vulnerar derechos en el Sáhara. "Escuchándole a usted España es el paraíso (...) pero el espejo tiene otra cara, más triste, más oscura", ha denunciado Illamola.
Mireia Vehí, de la CUP, ha dicho a Sánchez que las reivindicaciones del PSC en los presupuestos catalanes coinciden con las de la patronal y que su Gobierno está favoreciendo el despliegue de los fondos europeos "a cargo de las grandes corporaciones". También le ha recomendado Vehí que no trate la inflación como un fenómeno aislado de la desigualdad y que se atreva a controlar los precios de alquileres e implantar una renta básica universal.
"La inflación es el impuesto de los pobres", le ha recordado Ana Oramas, de Coalición Canaria, al presidente del Gobierno, antes de aconsejarle que los ingresos públicos extraordinarios conseguidos por el alza de precios vayan a la "pobreza extraordinaria" que ha generado y también que desde las cumbres europeas no olvide que existe "el valle de la pobreza".
Sobre los fondos europeos, el diputado de Teruel Existe, Tomás Guitarte, ha instado a que ayuden más a los ciudadanos que a las grandes corporaciones, al tiempo que ha hecho reclamaciones territoriales, al igual que los representantes del PRC, José María Mazón, y Foro, Isidro Martínez Oblanca, quienes han centrado sus intervenciones en reivindicaciones sobre transporte o sanidad necesarias para Cantabria y Asturias, respectivamente. "Desde que usted es presidente la cesta de la compra se ha multiplicado por mucho", le ha achacado a Sánchez el diputado navarro del grupo mixto Carlos García Adanero.