La fortaleza del sector exterior contrasta con la ralentización de la demanda nacional a partir de verano.
La economía española cerró 2022 con un crecimiento del 5,5 %, la misma tasa que el ejercicio anterior, a pesar de que todas las previsiones apuntaban a una desaceleración de la economía debido a un contexto internacional de gran incertidumbre marcado por las consecuencias de la guerra en Ucrania.
Los datos de Contabilidad Nacional del INE indican, sin embargo, que la economía sorteo la recesión en la última parte del año al estancarse con un desplome generalizado del consumo y de la inversión.
En cuanto al cuarto trimestre del ejercicio, el PIB se apuntó un leve incremento del 0,2 %, una décima más que en los tres meses anteriores. La mayor parte del crecimiento se generó en la primera parte del año, con un enfriamiento en el tercer y cuarto trimestre.
La demanda nacional (consumo e inversión) aportó 2,8 puntos porcentuales al crecimiento del año pasado y la demanda externa (exportaciones e importaciones), 2,6 puntos.
En 2022 fue determinante la fortaleza del sector exterior frente a la ralentización de la demanda nacional en un contexto incierto de alta inflación y tras una importante recuperación en 2021 tras la pandemia de coronavirus.
En cuanto al cuarto trimestre del ejercicio, el PIB se apuntó un leve incremento del 0,2 %, similar a lo observado entre julio y septiembre, que se ha revisado una décima al alza por parte del INE, al igual que la tasa del segundo trimestre (0,2 puntos porcentuales más, hasta el 2,2 %), mientras que se ha bajado una décima la del primero, hasta el 0 %.
Unos datos que muestran que la economía española se estancó en la última parte del año, con un desplome generalizado del consumo y de la inversión.
En el último trimestre del año la demanda externa aportó 1,3 puntos y la demanda nacional restó 0,9, por la caída del 1,8 % del consumo de los hogares, una tasa que avanzaba el 1,8 % en el tercer trimestre y que no presentaba crecimiento intertrimestral negativo desde el primer trimestre de 2021. Respecto a la inversión, se redujo un 3,8 % en los tres últimos meses del año y no bajaba tanto desde el segundo trimestre de 2020, en plena pandemia. La destinada a vivienda y construcción cayó un 2,6 %, y la dedicada a maquinaria y bienes de equipo, un 5,8 %. Por su parte, el gasto público subió un 1,9 %, tres décimas más que en el trimestre anterior.
Las exportaciones registraron un descenso del 1,1 %, mientras que las importaciones cayeron el 4,2 %, en línea con la contracción de la demanda interna. En el cuarto trimestre crecieron todos los sectores económicos (excepto la agricultura, que bajó un 2,6 %), especialmente la construcción (4,5 %) y los servicios (3,6 %), y levemente la industria (0,5 %).