Los Lunes de El Imparcial

Carla Guelfenbein: La naturaleza del deseo

Novela

Domingo 29 de enero de 2023

Alfaguara. Barcelona, 2022. 296 páginas. 19,90 €. Libro electrónico: 9, 99 €.

Por Soledad Garaizábal



“Desmayarse, atreverse, estar furioso, …” en el famoso poema que escribió Lope de Vega en el Siglo de Oro se nos describen algunos de los efectos más intensos del amor. Muchos habían escrito antes que él sobre estos temas y muchos seguirán haciéndolo mientras perviva la literatura. Ahora, en este siglo XXI que nos sostiene, han cambiado las circunstancias, se recorre el mundo en horas, los mensajes de amor vuelan por el ciberespacio y llegan en nanosegundos a sus destinatarios, las uniones pueden deshacerse con relativa facilidad, pero las personas seguimos experimentando iguales o parecidos efectos cuando nos enamoramos. Han pasado siglos y seguimos igual, incapaces de manejar la vorágine de sentimientos y sensaciones caleidoscópicas que el amor trae de la mano. Las complejidades del amor, del sentimiento capaz de elevarnos a los picos más altos de felicidad y de arrastrarnos hasta las simas más profundas, el que libera y apresa, es el asunto que la escritora Carla Guelfenbein (Santiago de Chile, 1959) ha escogido para su última novela, titulada La naturaleza del deseo..

En ella se cuenta la relación entre S y F. Así, con iniciales, en un intento de despersonalizar que universaliza y nos iguala a todos en alegrías y congojas. La S y la F que podemos ser y, de hecho, hemos sido ya todos algunas veces. La S que recupera el latido vital gracias a una ilusión que le saca del letargo, el F que cae rendido a la atracción, la S que piensa que “podría dejar todo lo que tengo en la vida para mirarlo y olerlo”, el F que insiste con urgencia y jura amor eterno, la S que renace gracias al poder terapéutico de las embestidas, el F que se atrevería a dar un vuelco completo a todo a cambio de que “no vuelvas a desaparecer así”.

La pasión, la seducción, la intimidad, el sexo, el amor desesperado, los celos, la ansiedad que provoca descubrir lo efímero de un momento preciso, el miedo a perderlo todo, el deseo de pertenencia, el “beber veneno por licor suave” que dijo Lope, todas y cada una de las emociones ligadas al amor quedan expuestas en la novela de Carla Guelfenbein. Ganadora del Premio Alfaguara del año 2015 por su libro Contigo en la distancia y autora además de El revés del alma, La mujer de mi vida, El resto es silencio, Nadar desnudas o La estación de las mujeres, entre otras, Guelfendein ha conseguido una escritura madura y convincente para hablar de muchas de las emociones humanas que emanan del amor, cuestión atemporal.

Los protagonistas de La naturaleza del deseo viven en continentes diferentes. Se conocieron muchos años atrás. Ella es escritora y él, abogado. Ella está divorciada y ha vivido la terrible tragedia de perder un hijo, él lleva más de treinta años casado. A pesar de estar lejos, y gracias al auxilio de las nuevas tecnologías, pudieron empezar a mantener un contacto casi constante, aunque más tarde surgió un urgente “tenemos que vernos” que inauguró la temporada de tórridos encuentros en hoteles de ciudades de medio mundo. Estos encuentros estructuran la obra y dan nombre a la mayoría de los capítulos, desde Ciudad 1 hasta Ciudad 14. A Carla Guelfenbein se le da bien narrar encuentros sexuales, lo que no resulta nada fácil. Parece haber encontrado la justa medida para ser explícita sin caer en lo zafio, el equilibrio entre lo cursi y lo obsceno.

Habitaciones de hotel y mensajes al móvil marcan el desarrollo de una relación sentimental cargada de alto contenido erótico. En el 2023, gracias a una prosa convincente y a una extraordinaria capacidad para plasmar en papel los sentimientos, podemos seguir afirmando lo que dijo Lope de Vega “esto es amor. Quien lo probó lo sabe”.

TEMAS RELACIONADOS: