América

Lula: “La crisis financiera cambiará el mundo”

Crisis económica

Martes 14 de octubre de 2008
El presidente Lula denunció que “la crisis económica fue escondida durante mucho tiempo” y que ahora mismo es imposible “ocultarla” ya que “está delante de todos”; de la misma manera, el presidente brasileño invita a que los gobiernos retomen la iniciativa en materia económica y Que la política se haga cargo de la debacle financiera, ya que la crisis es un problema de Estado cuya decisiones “ya no son económicas, sino políticas: “la crisis ya no es un problema sólo de los bancos, es de los ahorradores. Y cuando es de los acreedores ya es una cuestión de Estado. El Tesoro público de cada país debe garantizar la liquidez para mantener el acceso al crédito y es necesario garantizar los ahorros de la gente”.

El ex obrero y sindicalista afirmó que la crisis ha sido provocada por la especulación de los mercados futuros, que llevaron el petróleo a los 150 dólares y que no se pude permitir que “la economía virtual pueda superar a la economía real”. Por eso, aboga por una nueva regulación del mercado financiero mundial, que vigile el funcionamiento del mercado.
Según Lula, la clave para superar la crisis es fomentar una mayor integración regional y una vivaz actividad económica, subrayando como Latinoamérica se encuentra en un proceso de evolución y afianzado la idea de que Brasil se está convirtiendo cada día más en una potencia emergente regional y global

En tema nacional, el presidente subraya como Brasil “parece preparado para hacer frente a la crisis”, tanto que “ninguno de nuestros proyectos de infraestructuras ha sido cancelado por la crisis”. Para acompañar y proteger a esta emergente industria petrolera, en especial la producción en plataformas marítimas, Brasil tiene previsto dar un verdadero impulso a su industria naval, civil y militar.

Finalmente, aunque de momento no hay crispación militar en la región, sí hay varios roces diplomáticos en el aire. El más reciente se ha producido entre Brasil y Ecuador, empezando con la expulsión por parte de Quito de la constructora Odebrecht por un supuesto incumplimiento de contrato. Después echó a Furnas, una gran auditora de obras, y Petrobras está en la cuerda floja. Para el presidente de Brasil el enfrentamiento con el presidente Rafael Correa representa un trago amargo, ya qu no se lo esperaba y que no le ha gustado nada. "Si Odebrecht cometió una falta, debe pagar. Lo que me parece delicado es que el problema con la empresa pasa a un segundo plano y se subordina a la política interior del país", dice Lula. En pocas palabras, el presidente avisa a sus vecinos, en especial a Ecuador, Bolivia y Venezuela, las izquierdas más radicales de Suramérica, de que no utilicen los conflictos con empresas extranjeras para dar rienda suelta al populismo.

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