restaurantes
Martes 14 de octubre de 2008
Con una arquitectura sorprendente y rompedora, basada en el cristal y el acero, el restaurante se asienta en la orilla trianera, desde la que se ofrecen espectaculares vistas a la ciudad y en concreto a la Torre del Oro, la Giralda y el puente de los Remedios. Una obra del arquitecto Jaime Montaner que compone, con acero, piedra y cristal, un espacio sorprendente, ligero y polivalente que se adapta tanto a celebraciones personales y encuentros profesionales, como al restaurante a la carta que permanece abierto todos los días de la semana. Un restaurante con el que el Grupo Abades saca pecho y se sitúa en la élite de la gastronomía Sevillana.
Cocina Culta Andaluza
Al frente de los fogones encontramos a Willy Moya, cocinero madrileño de origen y sevillano de adopción que se forjó en las cocinas del restaurante Poncio Triana. Desde allí, donde permaneció 11 años, Moya transmitió una nueva forma de entender la gastronomía andaluza de siempre. Fue de los contados cocineros que se atrevió a innovar dentro del recetario sevillano e introducir nuevas técnicas y aplicaciones culinarias de vanguardia con las que ha renovado el aspecto y el gusto de la cocina tradicional, respetando su esencia.
Así nace la “cocina culta andaluza” como el mismo Moya la define, una cocina original, muy personal, basada en su interpretación particular del recetario sevillano. Es la seña de identidad de un cocinero sumamente respetuoso con el producto y que se “vende poco a lo externo” como explica él mismo. “En ese sentido soy muy disciplinado, ante todo está nuestro producto, sin dejarme influenciar demasiado por productos nuevos que simplemente se han puesto de moda”. La verdadera innovación está en sorprender y renovar lo que tenemos a mano, sin necesidad de sucumbir a fórmulas externas, que no encajan con la filosofía de Abades Triana, por mucho que triunfen en Madrid o Barcelona.
Con sello propio
La carta recoge una completa muestra de la mejor cocina andaluza renovada con un importante espacio para los entrantes en los que tienen cabida platos tan dispares como el Potaje Relleno de Crudités, las Alcachofas con Ortiguillas y Carpaccio de Cigala, las Alubias con Carabinero o el Secreto Glaseado con Puré de Garbanzos y Carabinero a la Plancha. El apartado de los pescados comienza con un atractivo arroz meloso de Chipirones con Tallarines de Sepia. Y con los pescados de siempre, Moya reinventa una Dorada en Flor de Sal con aceite de Langostino y Puré de Aceituna, o un sorprendente Bacalao con Polvo de Quicos y Pisto Agridulce.
La selección de carnes propone un Solomillo Ibérico con Parrillada de Verduras, Teriyaki de Jerez y Ajonjolí, El Pato Azulón con Aceitunas y Arroz salvaje, Entrecot de Cebón con patatas en manteca Colorá o el Cordero a la Miel de Hierbabuena con Cous Cous y Anacardos. Todos los postres son artesanales y se elaboran al momento por lo que deben solicitarse con antelación y son una excelente muestra de fusión de nuevas y viejas tendencias en repostería: un delicioso Tocinillo de Cielo de Cereza con Sopa de Yogur Acido y Galleta de Jengibre, Los Canutillos de Pestiño rellenos de Crema al Brandy de Jerez con Trufas y Peta Zetas o la Tartita Quemada de Queso de cabra Retinta, Miel y Nueces.
Un menú para cada ocasión
Por último el restaurante propone 4 completos menús que permiten disfrutar de toda la esencia de la cocina de Moya ajustando el presupuesto a nuestras necesidades. Así, hay un Menú Ejecutivo de 35 euros, un Menú Tapas ideal para compartir por 45 euros, un Menú Degustación compuesto de 8 platos y con excelentes vinos pensados para armonizar con cada plato por 80 euros y finalmente el Menú ¿Ver o Sentir? pensado para dos personas y regado con Moët Chandon Brut Imperial.
TEMAS RELACIONADOS: