En una entrevista en Telecinco recogida por EFE, Montero se ha referido a la reforma de la denominada "ley del sólo sí es sí", que ha motivado un goteo de revisiones a la baja de condenas a agresores sexuales.
El PSOE tiene previsto presentar una proposición de ley en el Congreso de los Diputados para modificarla, incluyendo un aumento de las penas para los agresores sexuales y sin modificar el artículo referido al consentimiento de la mujer, y está negociando con Unidas Podemos.
La ministra ha reconocido que hay "discrepancias" entre los partidos del Gobierno sobre la ley, pero seguirán negociando para llegar a un acuerdo, en su caso "con el objetivo de proteger el consentimiento" de la mujer, para que siga siendo "el centro", de manera que no se vuelva "al modelo de la intimidación".
"Estoy abierta a cualquier posibilidad que nos permita dar una respuesta, pero al consentimiento no", ha dicho, antes de afirmar que no contempla "otro escenario que no sea el acuerdo", a pesar de las "presiones" que, a su juicio, está recibiendo el PSOE por parte de la derecha.
Montero ha incidido en que "el problema no es la ley, sino la resistencia a su aplicación", y ha abogado por una "respuesta unitaria del Gobierno" para proteger tanto al 8 por ciento de las mujeres que denuncian como al 92 % que no lo hace.
"Hay resistencia en la sociedad y en la justicia, como en el caso del voto particular (de un juez) que vio jolgorio en una violación grupal a una mujer", ha dicho, dejando claro que "la mayoría de los jueces aplica correctamente la ley y no están bajando las penas".
La ministra ha comparado la reticencia actual a esta ley con la que sufrió la ley de violencia de género de 2004.