Los militares españoles estaban colaborando en las labores de limpieza y desescombro del edificio cuando se oyó al niño, que llevaba cinco días sepultado, aunque la extracción final la llevó a cabo un equipo turco, han confirmado fuentes del Ministerio de Defensa.
Según ha relatado un infante de la Marina de la 7 Compañía del Segundo Batallón de Desembarco que participó junto a una treintena de compañeros durante todo el día de ayer y hasta esta madrugada en el rescate, "la situación era un poco caótica, ya que era el quinto día tras el terremoto y las posibilidades de encontrar alguien con vida disminuían drásticamente".
Sin embargo, esto cambió cuando "tras uno de los singulares silencios que se hacían en búsqueda de algún indicio de vida se escuchó un sonido en respuesta a la pregunta que hacen los equipos de rescate turco: 'Somos el equipo de rescate, si alguien me oye que grite, sino puede de tres toques a su alrededor'". "Tras lo ocurrido se pusieron a entrar en los diferentes grietas que habíamos despejado para que pudieran acceder al interior", ha explicado el infante de marina.
Alrededor de unos 20 minutos se tardó en llegar hasta donde estaba el niño.