Los dos equipos firmaron un encuentro igualado que acabó con empate a un tanto, por lo que se decidió en una tanda de penaltis que encumbró al meta Jesús Herrero, héroe del duelo al parar dos penas máximas para que los suyos, que no fallaron ningún lanzamiento, se impusieran en ese desempate por 1-4.
El partido empezó con mucho ritmo y con llegadas de ambos equipos, con el Inter presionando muy arriba y obligando al Barça a jugar de forma muy directa.
El Inter, mermado por la lesión de Lazarevic, avisó con un chut al palo de Fits antes de que Raúl Gómez marcara el 0-1 tras una pérdida de balón del Barça muy cerca del área propia.
Las paradas de Jesús Herrero mantuvieron por delante en el marcador a los madrileños y Martel perdonó el 0-2, pero cuando más problemas tenía el Barça para enlazar buenas jugadas, ya al borde del descanso, llegó el empate culé por mediación de Sergio González en un contragolpe.
La segunda parte fue igualada, cerrada y con pocas ocasiones, con los dos contendientes más preocupados de no equivocarse que de buscar el ataque con decisión.
El premio al mayor empuje que mostró el Inter con el paso de los minutos fue el penalti a favor de los madrileños por mano de Catela, aunque Didac mantuvo con vida al Barça al parar el lanzamiento de Drahovski, con menos de cuatro minutos en el electrónico para el final.
Los azulgranas empujaron en los instantes finales, pero se toparon con un notable Jesús Herrero para que el pase a la gran final se decidiera en la tanda de penaltis.
El meta del Inter se encumbró del todo en el momento definitivo al parar las penas máximas de Matheus y de Pito, por lo que sólo marcó el azulgrana Coelho, mientras que Pola, Cecilio, Martel y Raúl Gómez anotaron los penaltis de los madrileños.