De forma paralela, el Ejecutivo comunitario prevé que la actividad económica en el conjunto de la Unión Europea se expanda un 0,8 % este año, cinco décimas más de lo que había calculado en otoño, y una subida de los precios del 6,4 % frente al 7 % que proyectaba hace tres meses.
Las nuevas previsiones de Bruselas, presentadas en una rueda de prensa por el comisario de Economía, Paolo Gentiloni, reflejan así que la economía europea esquivó la recesión en el cuarto trimestre de 2022 "a pesar de las circunstancias negativas excepcionales", pero advierte de que todavía existen riesgos a la baja que pueden volver a torcer las expectativas.
"La economía europea entró en este año con un estado de salud mejor de lo esperado y lista para evitar la recesión", resumió el italiano, para después destacar el club europeo cerró el pasado año con una expansión económica superior a las de Estados Unidos y China.
En particular, Bruselas subraya como uno de los principales factores positivos la caída de los precios energéticos hasta "niveles incluso inferiores a los de antes de la guerra" gracias a la "continua diversificación de las fuentes de suministro" y la "fuerte disminución" del consumo.
También destacan la solidez del mercado laboral con una tasa de desempleo que se mantenía a finales del pasado año en el mínimo histórico del 6,1 % tras cerrar 2022 con una expansión del PIB del 3,5 % tanto en la zona euro como en el bloque en su conjunto.
Así, las nuevas proyecciones apuntan a un crecimiento económico este año del 0,9 % este año en los países del euro y del 0,8 % en los Veintisiete, para después acelerar hasta el 1,5 % y el 1,6 % en 2024.
Sin embargo, la institución advierte de que los "vientos de cara" son "fuertes" porque ciudadanos y empresas "todavía se enfrentan a elevados costes energéticos y la inflación subyacente (que excluye la energía y los alimentos por ser más volátiles) seguía creciendo en enero erosionando aun más el poder adquisitivo de los hogares".
"Dado que persisten las presiones inflacionarias, se espera que continúe una (política) monetaria restrictiva, afectando a la actividad empresarial e impidiendo las inversiones", avisa la Comisión, que no obstante añade que la inflación parece haber superado su pico tras" tres meses consecutivos moderándose".
De hecho, el Ejecutivo comunitario dibuja un escenario de descenso gradual de la inflación en los próximos dos años, situándose en el 5,6 % en la eurozona y en el 6,4 % en la UE al cierre de este ejercicio (casi tres puntos menos que la inflación media de 2022 en ambos casos).
Continuará con esta senda a la baja a lo largo del 2024, cuando Bruselas prevé que el incremento de los precios se reduzca al 2,5 % y el 2,8 % respectivamente, ya solo unas décimas por encima del objetivo a medio plazo del 2 % que compone el mandato del Banco Central Europeo.
Irlanda liderará el crecimiento económico de este año, con una expansión del 4,9 %, seguido de Malta (3,1 %), Rumanía (2,5 %), Luxemburgo (1,7 %), Chipre (1,6 %), Eslovaquia (1,5 %), España y Bulgaria (1,4 %), Grecia y Croacia (1,2 %), Portugal y Eslovenia (1 %) y Países Bajos (0,9 %).
Italia y Bélgica tendrán un crecimiento en línea con la media comunitaria del 0,8 %, mientras que Hungría (0,6 %), Austria (0,5 %), Polonia (0,4 %), Lituania (0,3 %), Alemania y Finlandia (0,2 %) y Estonia, Letonia, República Checa y Dinamarca (0,1 %).
Suecia será el único país del club comunitario que cerrará este año con una contracción, del 0,8 %.