El conjunto catalán llega a la cita después de haber ganado nueve de sus últimos diez compromisos, entre la Liga Endesa y la Euroliga, y con la plantilla al completo tras haber recuperado recientemente a Sergi Martínez, el único ocupante de la enfermería del Palau.
Sarunas Jasikevicius quiere mantener el idilio del Barça en la Copa (ha ganado cuatro de las últimas cinco ediciones), y para ello apostará, como siempre, por la defensa. Los azulgranas solo han encajado más de 80 puntos en tres partidos esta temporada. Y en dos de ellos -Gran Canaria y Joventut Badalona- acabó siendo derrotado.
En ataque, el cuadro catalán cuenta con un repertorio infinito, aunque por encima del resto brillan en esta faceta el base Nico Laprovittola (13,4 puntos) y los dos últimos MVP de la Copa del Rey: el escolta Cory Higgins (12,5 puntos) y el ala-pívot Nikola Mirotic (11,6 puntos).
Enfrente tendrá al equipo de Ibon Navarro, la cuarta mejor defensa de la ACB (77 puntos) y que esta temporada, tras una profunda renovación de su plantilla, destaca por el gran rendimiento de sus bases.
Y es que al siempre fiable Alberto Díaz como el hombre encargado de secar al director de juego rival, este año se ha sumado el eléctrico Kendrick Perry, que hace de contrapunto con su capacidad de desborde en el uno contra uno y resolución ofensiva.
La Copa llega además en el mejor momento del curso para Perry, que está promediando 18,2 puntos, 4 asistencias y 18,7 de valoración en los últimos cuatro partidos.
Navarro, no obstante, no podrá contar con el pívot Yankuba Sima, lesionado en el aductor en el último partido de la Liga Endesa contra el Baskonia y que había llegado a Málaga para reemplazar a Augusto Lima, lesionado de larga duración.