"Todos queremos ganar. Pero el fútbol tiene esto, no importa como juegues, lo que importa es el resultado. Ahora tenemos que mantener la cabeza fría. Los que tenemos más experiencia tenemos que tratar de mantener la calma. Tenemos que dar la vuelta a esto", dijo el jugador del PSG, que encadena tres derrotas consecutivas.
Ramos no quiso hablar de su futuro tras esta temporada: "Vivo al día, trato de disfrutar del estado que estoy teniendo, desde el final de la temporada pasada me voy sintiendo bien y eso es lo que me hace dar todo por el equipo. Lo que tenga que venir, ya vendrá".
Y evidenció la frustración que se vive en un club que no perdía tres veces consecutivas desde el año de la llegada de los petrodólares cataríes. El central español, de gran rendimiento durante el partido, se fue a uno de los fondos para pedir perdón a los ultras del PSG, como hicieron el resto de compañeros de su equipo. Y en pleno cumplimiento de este polémico ritual, el andaluz fue rodeado por varios fotógrafos, que llegaron a hacer tropezar. Se deshizo de ellos con malos modos y esta reacción ha dado la vuelta al Viejo Continente en redes sociales.