La sorpresa de la Copa del Rey no ha tardado en llegar. El Unicaja, guiado por Darío Brizuela y Kendrick Perry, ha firmado una hazaña histórica al eliminar este jueves al Barcelona en los cuartos de final del torneo del KO por 89-87 en un choque que se decidió en la prróroga.
El combinado de Ibon Navarro, que estuvo a remolque en los tres primeros cuartos, no dejó de creer y su pizarra en la pintura rival fue clave para que su equipo ganase al conjunto catalán tras siete derrotas coperas que le coloca en las semifinales tres años después. Luchará por la final el sábado ante el Real Madrid, que también sufrió ante el Valencia.
Las defensas se impusieron en los primeros compases. El Barcelona defendía con su defensa habitual en zona mientras que el club malagueño lo hacía con un 1-4. Los de Jasikevicius mandaban por la mímina en los primeros tres minutos (5-4).
El rebote caía del lado catalán que conseguía encontrar espacios en la pintura andaluza. Por su parte, los de Ibon Navarro, liderados por Perry con seis de los ocho puntos iniciales, generaban más peligro desde el exterior (10-8 a falta de 4:32).
Mirotic no tardó en aparecer. El ala-pívot hispano montenegrino comandaba el ataque blaugrana con siete puntos frente a un Unicaja que respondía en este intercambio de ataques (14-10).
El conjunto andaluz firmó un parcial de 0-5 rubricado con el triple de Brizuela y apoyado en su anticipación defensiva que bloqueó al club barcelonés en su faceta ofensiva contabilizando tres pérdidas. El elenco visitante logró ralentizar el ataque del combinado culé en un primer cuarto en el que destacó la aportación final de Jokubaitis con cinco puntos, incluido su triple sobre la bocina para adelantar al vigente campeón (21-20), superior en el rebote en un envite disputado.
El Barça empezó arrollador el segundo cuarto firmando un parcial de 7-0. A su superioridad en el rebote se sumó su buena defensa, que permutó a un 1-4, y su facilidad para encestar en la pintura malagueña (28-20 a falta de 7:37). Ibon Navarro solicitó el tiempo muerto en busca de una reacción para frenar al Barcelona.
Higgins lideró un nuevo parcial de 6-0 frente a un Unicaja que fallaba canastas fáciles y que le costaba penetrar en la zona blaugrana. Los de Jasikevicius continuaban haciendo daño a su adversario con su juego interior impulsado por las penetraciones de Nnaji (34-21 a falta de 5:01).
El equipo de Navarro mejoró en ataque gracias a su rápida circulación de la pelota con la que conseguía hallar huecos en la defensa blaugrana. El club malagueño llevó la iniciativa del encuentro en el tramo final del segundo cuarto. El Barça encadenó varias aproximaciones sin anotar y el Unicaja, que mejoró también en su lanzamiento exterior, se colocó a cuatro puntos por segundos y Satoransky acabó con la sequía exterior catalana para que el club culé mandase por siete al descanso (41-34). La superioridad en el rebote fue clave para la ventaja local (21 a 12).
La segunda mitad se inició con mucho ritmo. Los dos equipos atacaban con más velocidad y el Unicaja era el que salía vencedor en este intercambio liderado por Brizuela para recortar a cuarto su diferencia (43-39 a falta de 7:18).
El intercambio de golpes persistía. Brizuela conducía al club malagueño y Mirotic a los azulgrana. La imprecisión y la superioridad defensiva causaron que el parcial en este cuarto fuera bajo (8-7 a falta de 4:23).
Las dos escuadras entraron en una fase en la que sus individualidades se imponían a su juego combinativo. Las defensas tan juntas provocaban que ambos conjuntos desequilibrasen con penetraciones a sendas pinturas. El combinado de Navarro logró reducir su diferencia en el rebote que seguía siendo blaugrana (53-46 a falta de 2:05).
El Unicaja mantenía sus opciones y se puso a cinco a falta de 94 segundos. Higgins y Perry dejaron dos canastones con las que se acabó el tercer cuarto con el pase a semifinales aún abierto (Barcelona 55-50 Unicaja).
Higgins y Perry lideraban a sus equipos en el último cuarto que comenzó con un ritmo de ida y vuelta. Un tramo efímero que dio continuación a uno de dominio blaugrana que aprovechó la imprecisión en la faceta ofensiva visitante para abrir brecha con un parcial de 6-0 (64-53 a falta de 6:45). Ibon Navarro lo paró para que no se le fuera el partido.
Jokubaitis cogió el testigo de Higgins como director de juego catalán. El conjunto de Jasikevicius mejoró en su solidaridad defensiva que impidió al bloque malagueño acercarse en el marcador. El base lituano, exhausto, dejó su lugar a Satoransky.
El cuadro de Málaga seguía apretando. Con la 'mamba vasca' como líder ofensivo, el Unicaja se situó a cuatro puntos a falta de casi cuatro minutos de juego. El club andaluz cortocircuitó por momentos el ataque azulgrana y conseguía ser superior en el rebote. El público del Palau Olimpic lo sabía y subió sus decibelios para animar a los suyos.
Cuando el cuadro malagueño apretaba -se colocó a dos- salieron al rescate las dos estrellas catalanas: Mirotic y Laprovittola, el argentino estaba firmando un encuentro lejos de su nivel. Los dos comandaron el parcial de 5-0 y el Barcelona volvió a ganar de siete (72-65 a falta de 2:38).
Los de Ibon Navarro no bajaban los brazos y pusieron patas arriba el Palau con un parcial de 0-6 para estar a un punto de igualar la contienda. Como en el primer choque de cuartos, este iba a presentar un final emocionante (72-71 a falta de 1:10).
El triple de Osetkowski convirtió la pista del Badalona en la del Unicaja al igualar el cruce de cuartos que Vesely no tardó en desempatar con sus dos tiros libres (76-74 a falta de 27.4). Brizuela puso de nuevo las tablas en un apasionante final de partido que se iba a decidir en la prórroga como en 2021 en un choque donde el escolta vasco anotó 33 puntos y esta noche también sobresalía como el máximo anotador con 22.
La exhibición de Brizuela no paraba y el Unicaja se puso por delante en la prórroga. Mirotic había anotado un triple y el escolta español se lo devolvió con la misma medicina para sumar 27 puntos. El Palau Olimpic parecía el Carpena en un tiempo suplementario donde las aficiones se dejaban las gargantas en busca de las semifinales. Los de Ibon estaban siendo letales con sus canastas a placer en el poste alto azulgrana y mandaban por cuatro a falta de 2:09 (81-85).
La tensión se sentía en cada ataque, con el Barcelona más exigido y con más presión al ser el actual campeón. El técnico del Unicaja no estaba nada contento con las faltas personales señaladas en contra de su equipo. El cansancio y los nervioso provocaban más protagonismo de la línea de tiros libres en esta prórroga (84-87 a falta de 1:01).
El choque de hoy parecía uno propio de semifinales. Qué ambientazo y qué emoción en un partidazo. El conjunto malagueño vencía por dos a falta de 0.8 segundos y Laprovittola, con una sonora pitada, falló los dos tiros libres en un final de infarto. El Unicaja volvía a semifinales tres años después y el Barcelona se despedía en esta ronda como en 2020.
89 - Unicaja (20+14+16+26+13): Perry (22), Carter (3), Barreiro (-), Kravish (10), Ejim (-) -cinco inicial-, Osetkowski (8), Kalinoski (12), Brizuela (27), Djedovic (-), Thomas (5) y Saint-Exupery (-).
Árbitros: Carlos Peruga, Fernando Calatrava, Jorge Martínez y Martín Caballero. Eliminaron con cinco faltas personales al visitante Díaz (min.45).
Incidencias: Segundo partido de los cuartos de final de la Copa del Rey disputado en el Palau Municipal d'Esports de Badalona ante 10.147 espectadores.