El Tenerife ha hecho historia este sábado al clasificarse a su primera final de la Copa del Rey tras imponerse en un final agónico al Joventut por 72-73.
El club tinerfeño ejerció una fantástica defensa en la última posesión a un notable Joel Parra que recibió el tapón de Abromaitis que enmudeció el Palau Olímpic, muy cerca de volver a ver a su equipo en una final copera 15 años después.
El combinado de Txus Vidorreta se medirá a Unicaja en una final inédita. El cuadro malagueño llega crecido tras eliminar en su camino al Barcelona y al Real Madrid.
El Tenerife impuso su juego en el tramo inicial. Su defensa en zona y su circulación ofensiva firmaron el parcial de 0-5 para empezar llevando la iniciativa en el marcador.
El lanzamiento exterior cogió protagonismo en ambas escuadras. Los dos se respondían desde el perímetro. Los dos de Guy fueron contrarrestados por uno de Jaime Fernández, que fue el mejor en cuartos ante el Granca, y el de Fitipaldo en un choque eléctrico (10-11 a falta de 6.08).
El atasco ofensivo visitante, el acierto desde la línea de tiros libres y la fluidez en ataque del anfitrión sirvieron para dar la vuelta al eléctronico. Mandaba el Joventut de seis, liderado por Parra con ocho puntos, gracias al parcial de 7-0 (17-11 a falta de 3:42).
El choque subió de ritmo donde ambos equipos pisaban más rápido las zonas. El elenco de Durán seguía guiándose de su acierto exterior para llevar la iniciativa en la semifinal frente a un club canario que bajó su porcentaje desde la línea de 6.75 (falló cuatro seguidos tras anotar los tres primeros). El 1-4 tinerfeño no conseguía frenar la superioridad badalonesa en el poste alto y el club catalán se marchó al segundo cuarto ganando de cuatro puntos en un disputado parcial (27-23).
La Penya continuaba intratable desde el perímetro y firmó su máxima de 13 puntos de ventaja gracias a tres triples consecutivos. Presentaba un alto porcentaje en los triples (8/10) impulsado por los cuatro de Parra que ya sumaba 14 puntos para endosar un parcial de 9-0 (36-23 a falta de 7.29).
El Tenerife reaccionó con un parcial de 0-5 que le acercaba a la igualada. El reciente campeón de la Intercontinental mejoró en las dos zonas. Doornekamp acabó con la sequía exterior tras varios intentos sin éxito (36-28 a falta de 5:53). Durán solicitó tiempo muerto para reajustar a su equipo y frenar el ímpetu canario.
El club amarillo consiguió bloquear el ataque local y Jaime Fernández dobló el parcial en un choque de intercambio de dominios. Los pupilos de Vidorreta se colocaron a un punto en un notable segundo cuarto. Durán volvió a meter a Parra para contener el arreón canario que igualó la contienda a falta de 3:04 para el descanso (37-37).
El Joventut salió vencedor del ritmo de ida y vuelta en un final del segundo cuarto disputado con el que se llegaba al descanso con una ligera ventaja local (44-40).
El Tenerife fue más efectivo que el Joventut en un bajo intercambio de puntos del tercer cuarto que subió de ritmo y las defensas interiores superaban los ataques -parcial de 3-5 en los primeros cuatro minutos de este cuarto- (47-45 a falta de 6.00).
El club insular sometió al anfitrión. Su superioridad se basó en sus transiciones rápidas ofensivas y su buena defensa para firmar un parcial de 0-7 que obligó a Durán a pararlo con un tiempo muerto. Los aficionados visitantes gritaban "Sí se puede" al ponerse por delante a falta de 3:56 de la conclusión del tercer tiempo (48-52 a falta de 3.32).
El equipo de Vidorreta también era superior en el rebote, cuya batalla fue igualada en el primer periodo. Parra cortó el parcial amarillo con su quinto triple que reactivó a la afición badalonesa. El Lenovo Tenerife conseguía abrir más el parqué gracias a su velocidad en la circulación de la pelota.
A la Penya, comandada por Parra, le penalizó el fallo de canastas fáciles en la pintura amarilla que se encargó de eclipsar el alero español con su sexto triple para elevar su cuenta anotadora a 22 puntos. El festival desde el perímetro local lo continuó Feliz (12 de 22) y el club catalán se iba al último cuarto venciendo de dos (59-57).
El Joventut resistía a los ataques del Lenovo Tenerife, que carecían de precisión de caro al aro local. El parcial inicial de 4-0 incrementó a seis su ventaja a falta de 7:55 (63-57).
El club canario subió su intensidad defensiva en un tramo donde el conjunto catalán encadenó más de dos minutos sin anotar que colocaron a su contricante a un punto de igualar el envite (63-62 a falta de 4:45).
Parra acabó con la sequía badalonesa encestando sus dos tiros libres. Durán le dio un respiro para que llegue con energías al tramo decisivo del cuarto. Tras un parón del juego que no aprovechó Tomic con dos de cuatro tiros libres encestados, el alero de 22 años volvió a falta de 3:39 y el choque era un ida y vuelta con un Palau que apretaba más que nunca (69-69 a falta de 2:19).
El final prometía emociones fuertes dado la igualdad del encuentro. Pau Ribas alentó sus brazos pidiendo el apoyo del anfitrión que subía sus decibelios. A falta de 36.5 segundos, el Joventut ganaba por la mínima (71-70) en un duelo de máxima tensión puesto que ambos se jugaban hacer historia: el club local volver a una final 15 años después y el insular disputar su primera tras caer en las cinco semis anteriores. Shermadini igualó el duelo metiendo uno de sus dos tiros libres ante el empuje del Olímpic.
"Eso es antideportiva" gritaba el feudo badalonés tras una clara antideportiva de Doornekamp a Feliz. Una falta que complicaba seriamente las cosas a su equipo, al quedar tan solo 20.8 segundos con dos tiros libres y posesión del club verdinegro. El base dominicano anotó uno de los dos y el Tenerife replicó con una contra de manual para ponerse con uno de ventaja a falta de 3.9 segundos (72-73). Parra intentó coronar su partido con el pase a semis de su equipo pero Abromaitis se lo impidió con un tapón que entró en la historia de las Copas del Rey de baloncesto.