Cultura

MOMENTOS CLAVE DE LA NOCHE

XXII GALA DE LOS GOYA

Lunes 04 de febrero de 2008
(22.05h) Duelo reñido entre "rosas" y "orfanatos"

"El orfanato" ha inaugurado la noche con el premio de la velada. Lo lograron en Mejor dirección artística, con el trabajo de Josep Rosell. Poco después, arrancó el duelo de estatuillas entre "Las 13 rosas" y la película de Juan Antonio Bayona, con el Goya por Mejor vestuario entregado a Lena Mossum.

Discursos breves y certeros, en los primeros compases de una gala que arrancó fluida, sin ampulosidades, ni grandes presentaciones. El 2-1 a favor de "El orfanato" llegó en la categoría de Maquillaje y peluquería, y acto seguido les cayó otro, por los Efectos especiales, por una labor no demasiado patente, pero que los expertos valoran que así sea.



Equipo de "El orfanato"

"No al euríbor". A los 24 minutos de celebración, antes de la aplaudida entrada de Elsa Pataky, un grupo de "espontáneos" hizo entrada en el recito, con una pancarta contra un enemigo de tipo hipotecario: el euríbor. Se trataba de una parodia orquestada por "manifestantes" del gremio actoral.

El segundo galardón para "Las 13 rosas", el de Mejor música, que ponía un virtual empate en el marcador, llegaba para Roque Baños, que emocionado, y luchando contra su leve tartamudez, agradecía la oportunidad que le dio Emilio Martínez-Lázaro, en "Carreteras secundarias". Lo entregó Alberto Iglesias, al que aventuró todo el éxito en la próxima entrega de los Oscar, al que acude como candidato al máximo galardón de Hollywood por la banda sonora compuesta para "The Kite Runner".

El Mejor actor de reparto recayó en José Manuel Cervino, por "Las 13 rosas". Corbacho volvió a escena y dio paso a Ángeles González-Sinde, que evocó al "El viaje a ninguna parte", de Fernán Gómez, la primera película que inauguró estos Oscar a la española. Definió al cine como una gran máquina del tiempo, capaz de rescatar emociones perdidas a un espectador ideal que personificó en la imagen de una niña de nueve años.

Minutos después, Mejor Montaje para "Rec", que recogió David Gallart, Mejor canción para "Fados", de la película de Carlos Saura. El Mejor sonido fue para "El orfanato". Justo después llegó un momento destacado de la noche, con el primer Goya a la Mejor actriz que recibe Maribel Verdú, por su interpretación en "Siete mesas de billar francés".

23.21horas... "El orfanato" suma y sigue

Continúa una gala en la que Garci, Almodóvar ni Javier Bardem brillan por su ausencia, con el Goya a la Mejor película extranjera de habla hispana, que fue a parar a "XXY", de Lucía Puenzo, suprimida ya la categoría de Mejor película de habla no hispana. Antes, le llegó el premio a la Mejor actriz revelación la Manuela Velasco, sobrina de Concha Velasco, que recibió el Goya por su trepidante interpretación en "[Rec]". Acto seguido llegaría un momento comprometido, con la entrega del mejor documental, que premia un labor de rescate de los conflictos más dramáticos de la Tierra, pero que no gozan del favor de los medios de comunicación. "Invisibles", pues, que integra cortos de varios directores, como Wim Merdems, y la labor de producción de Javier Bardem.



Manuela Velasco recibe el Goya a mejor actriz revelación

Y el momento que está llamado a ser el más comentado de la Gala y, muy previsiblemente, uno de esos vídeos que círculan por la Red y que se convierten en comentario de todas las tertulias. Fue la entrega del Goya de honor a Alfredo Landa. El veterano actor, quizá por la fatiga de una vida entregada al fatigoso oficio de actor, no logró enebrar un discurso coherente, y se trabó en sus declaraciones, obnubilado por los focos, los aplausos y un discurso que no logró encarrilar, dejando al público en vilo. "Perdón por no haber podido expresarme mejor", se excusó el vetenaro intérprete, que recientemente anunció su retirada. Intentando quitar hierro a la incómoda situación, José Corbacho: "Con dos cojones, maestro Landa". La transmisión en TVE española no mostró íntegramente la intervención de Alfredo Landa que, minutos después, declaraba a los micrófonos de Radio Nacional que lo que le había pasado "era de preocupar". "Tenía todo más o menos pergeñado, y no he conseguido decir nada".

Juan Antonio Bayona subió por primera vez a recoger un premio en persona cinco minutos de las once (media hora después en TVE), como Mejor director novel. Un cineasta que, según dicen los que le conocen, vive las 24 horas del día pensando en cine, un trabajo que, de momento, ha encontrado suficiente recompensa.

"La soledad" se llevó un tercio de los premios a los que opta, con el Mejor actor de reparto. José Luis Torrijo se llevó el galardón.

Los cortos. Reclamaron su presencia en una gala en la que hace tres meses estaban fuera, en una decisión impopular y no consultada con las partes afectadas. Finalmente, tras unas efectivas negociados aseguraron su presencia en la ceremonia, que les premió en tres apartados. Mejor cortometraje de animación para "Tadeo Jones y el sótano maldito", Mejor cortometraje documental para "El hombre feliz" y Mejor cortometraje de ficción para "Salvador, historia de un milagro cotidiano". Cantera del cine.

Otro de los premios de peso se entregó a las 23.13 minutos, en el siempre rebelde Alberto San Juan, que se hizo con el Goya a Mejor actor, por su papel en la "ópera prima" del navarro Félix Viscarret, "Bajo las estrellas". Agradeció el premio a familiares y amigos, y soltó un dardo envenado, que rompió la calma reinante. "Por disolución definitiva de esa cosa que se llama Conferencia Episcopal". También dedicó el premio al "maestro" Alfredo Landa y a los realizadores de cine documental.

(23.48) La Academia premia la calidad de "La soledad"

La noche avanzaba y empezaba a dar sorpresas. Tras el premio a la Mejor actriz de reparto a Amparo Baró ("Siete mesas de billar francés"), Félix Viscarret recogía personalmente el Goya al Mejor guión adaptado, por llevar a la pantalla "El sombrerista del Utopía", la novela del vasco afincado en Alemania Fernando Aramburu.

Sergio García Sánchez sintió que se hacía justicia con su Goya al Mejor guión. Recibió 30.000 euros por una obra que ha recaudado 25 millones. Fue algo esperado, pero no tanto el Goya al Mejor director que recayó en Jaime Rosales, que sintió la compañía del público al recibir la estatuilla al Mejor Director por "La soledad". Habló de los niños, y les invitó a formarse en el buen cine, con películas como "El ladrón de bicicletas".

La Mejor dirección de producción recayó en "El orfanato", con Sandra Hermida, y José Luis Alcaine se llevó la Mejor fotografía.



Rosales, la gran sorpresa

Pero no le haría falta retirarse del escenario ya que su película, la minoritaria y aclamada por la crítica -de discreto paso en salas- se llevó el Goya a la Mejor película, rompiendo los pronósticos que apuntaban a "El orfanato" o "Las 13 rosas" como grandes triunfadoras de la noche. Pero el cine de calidad venció, en una decisión valiente de la Academia, que concedió sus votos para las tres candidaturas a las que optaba. Actor revelación, Dirección y Película. Como ocurrió con "Solas" que, avalada por los premios Goya, recuperó el pulso en las salas de exhibición y pronto se convirtió en un clásico moderno. "La soledad", a partir de ahora, puede recorrer un camino similar.

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