En la rueda de prensa posterior a la reunión del Consell Executiu, Jordà ha defendido que el Govern actúa "de forma contundente y planificada" para hacer frente a una sequía de 29 meses, 11 meses más que la de 2008, las más grave en Cataluña hasta el presente.
En este contexto, Jordà ha confirmado también que trasvasará el agua del pantano de Sau al de Susqueda, para evitar que los lodos del fondo del primer embalse, extremadamente vacío, empeore la calidad del agua que aún queda.
La situación ha sido analizada por la Comisión Interdepartamental de la Sequía y posteriormente por el Consell Executiu, y será mañana cuando el consejo de administración de la Agencia Catalana del Agua (ACA) aprobará la entrada en esta nueva fase de excepcionalidad.
Es el nivel 4 sobre 5 de alerta por sequía y se decreta cuando los embalses de las cuencas internas están entorno al 25 % (actualmente están al 28%). Esta fase sobre el sistema Ter-Llobregat, que abastece el Área Metropolitana de Barcelona, y sobre el acuífero Fluvià-Muga (Girona), incluye una serie de restricciones, como la reducción del 40 % del agua para usos agrícolas o del 15 % para usos industriales.
También la reducción del agua para usos lúdicos, la prohibición del riego de zonas verdes -públicas o privadas- o la limpieza de calles con agua potable, entre otras medidas.
Asimismo, la fase de excepcionalidad incluye una reducción de la dotación de agua media por habitante cada día a 230 litros, frente a los 250 de la anterior fase de alerta, aunque siguen siendo niveles inferiores al consumo medio de los ciudadanos, por lo que a la práctica no afecta al agua de boca.
El Consell Executiu ha aprobado este martes un decreto ley pensado para agilizar penalizaciones de algunos posibles incumplimientos, como puede ser, ha explicado Jordà, la no presentación por parte de los municipios de planes de emergencia o la superación de caudales por parte de entidades suministradoras.
Cataluña también tiene embalses de la Confederación Hidrográfica del Ebro, que están al 30 % y que no son competencia de la Generalitat, y sobre los que Jordà ha expresado "preocupación", pues a su juicio "no se están haciendo los deberes ni se está siendo previsor". La consellera también ha pedido a los catalanes que ahorren agua, algo que no ha ocurrido en los últimos tiempos, sino todo lo contrario.