AL AIRE LIBRE

DEMOCRACIA EN ALEMANIA Y LIMITACIÓN AL 5%

Luis María ANSON | Miércoles 01 de marzo de 2023
En una democracia pluralista ejemplar como la de Alemania, el partido...

En una democracia pluralista ejemplar como la de Alemania, el partido que no alcance el 5 por ciento del voto nacional queda fuera de la Asamblea. Se trata de que se pueda gobernar y la ley d’Hondt resulta insuficiente. Si extraemos la media del tsunami de encuestas que invaden la vida política española, el resultado sería, conforme a lo que la ley dispone en la Alemania democrática, que ERC, Junts, PNV, Bildu, Ciudadanos, UPN, Más País, Cup, BNG, Coalición Canaria y PRC no dispondrían de escaños en el Congreso de los Diputados. ¡Qué tranquilidad para la eficacia en la gobernanza democrática de la nación!

El Partido Popular, el PSOE, Vox, Podemos y tal vez el Partido Comunista enmascarado en Izquierda Unida o en Sumar sí alcanzarían presencia en la Cámara Baja. Los demás mantendría representación parlamentaria en el Senado. Pero cuatro o cinco partidos en el Congreso de los Diputados facilitarían un Gobierno sólido que no dependería de las exigencias de minorías escuálidas.

¿Habrá algún político, algún gobernante que se atreva a fijar en nuestra ley electoral lo que se exige en Alemania? En otro caso, ¿se atreverá algún político, algún gobernante a modificar nuestra ley electoral, estableciendo la doble vuelta como en Francia?

Según las encuestas últimamente publicadas, 16 partidos estarán representados en el Congreso de los Diputados, lo que, en opinión de muchos observadores, convertirá en estéril la Asamblea legislativa. Lo que tal vez tuvo justificación en 1978, cuando se trasvasaba la nación española desde una dictadura atroz a una democracia pluralista plena, carece ahora de sentido. En Francia, Charles De Gaulle, al establecer la V República, la dotó con una ley electoral a doble vuelta. En Alemania, tras la devastación hitleriana, se llegó al acuerdo de exigir al menos un 5 por ciento del voto nacional para acceder a la Cámara legislativa. Prefiero no pronunciarme sobre qué fórmula sería la más adecuada. Lo que está claro es que España camina a la ingobernabilidad o a la distorsión. El PSOE sanchista para aprobar un ley pre cisa hoy de seis u ocho partidos minoritarios que exigen condiciones muchas veces inaceptables por anticonstitucionales. La razonabilidad política se encuentra distorsionada por una ley electoral que está pidiendo a gritos su inmediata reforma.