La etapa reina de la ronda gallega, que se desarrolló íntegramente en la provincia de Ourense, tuvo que ser recortada por la nieve y las bajas temperaturas. Se anuló la doble subida al exigente puerto de Santa Mariña, además de acortarse el último ascenso. Todo eso favoreció al Jumbo y a su líder.
A falta de 14 kilómetros, el Caja Rural, que no había metido a ningún corredor en la escapada inicial de 15 ciclistas, tiró abajo la fuga del cuarteto formado por Simone Velasco, Nicolas Tivani, Xabier Isasa y el austríaco Sebastian Schönberger, que por tercer día consecutivo formó parte de la escapada.
Como sucedió en la etapa previa, todo se iba a decidir en el último. Attila Valter marcó un ritmo durísimo, muy selectivo. Sólo lo pudieron aguantar tres corredores, los más fuertes de la carrera gallega: Vindegaard, Guerreiro e Izaguirre. Los cuatro llegaron juntos a los últimos dos kilómetros, enfilados por el demoledor ritmo del campeón húngaro. Valter se abrió a falta de kilómetro y medio, y su compañero Vingegaard destrozó a sus compañeros de fuga con un descomunal cambio de ritmo. Otra demostración de su estado de forma pese a estar en el mes de febrero. Un aviso para Tadej Poga?ar y compañía.
Con el segundo triunfo asegurado para el danés, la emoción estaba atrás. El portugués del Movistar Rubén Guerreiro e Ion Izagirre peleaban por el segundo puesto, pero el vasco se cayó en el descenso del exigente final de la ascensión a O Castelo. Ahí se esfumaron sus opciones de subirse al podio. Entró a más de dos minutos de Vingegaard. Guerreiro cruzó la línea de meta a 21 segundos del danés, para afianzar su segundo puesto de la general. Jesús Herrada cierra ahora el podio provisional, con cuatro segundos de ventaja sobre el magiar Valter y seis sobre el italiano Lorenzo Fortunato.