Durante la reunión de titulares de Exteriores, The New York Times informa de que hubo un breve encuentro entre el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, y el ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov. Se trata de una toma de contacto que no había sido prevista en las agendas, y por tanto inesperada.
Lavrov culpó a Occidente de frustrar la aprobación de una declaración conjunta del G20 debido a sus esfuerzos por llevar a un primer plano el conflicto ucraniano, del cual responsabilizan a Rusia. "Lamentablemente no se logró aprobar la declaración conjunta de los ministros del G20, nuestros colegas occidentales, al igual que hace un año durante la presidencia indonesia, trataron (...) con mentiras y declaraciones retóricas, de elevar a un primer plano la situación en Ucrania", afirmó en rueda de prensa.