Al Manchester United le sacaron los colores hasta el sonrojo histórico el pasado fin de semana. El Liverpool le dedicó un 7-0 redondo. Irrebatible. Pero, cuidado, esa derrota rompió una racha de imbatibilidad de once partidos -dos de ellos ante el Barcelona-. Erik ten Hag se ha convertido en estos meses en el nombre sobre el que se cimentan los sueños en Old Trafford. Y con razón. El técnico neerlandés, que se ha destapado como el más ganador que jamás haya conocido el club británico en sus 25 primeros duelos dirigidos, ha devuelto la competitividad a un equipo que se olvidó de ella desde la retirada de sir Alex Ferguson. El rendimiento del colectivo de los 'Red Devils' se ha disparado, más allá de accidentes estruendosos. Y el Betis lo pudo comprobar este jueves, con motivo de la ida de los octavos de final de la Europa League.
La idea de Manuel Pellegrini en el Villamarín merece también un tributo. Son ya años de regularidad en el sobresaliente, siempre rondado la quinta plaza liguera y con la pasada Copa del Rey como techo. Juegan bien los verdiblancos, en ataque y en defensa. Incluso digieren bien los matices, como el aplicado por el chileno en este curso: ya no son tan amigos de la posesión y se han entregado a la verticalidad valiente. Con todo eso, y con diez de los últimos doce puntos ligueros en el zurrón, se plantaron esta fecha para dar el salto definitivo que echa de menos el proyecto. Eliminar a este aristócrata continental representa el primer paso para adquirir otra categoría, la excelencia. Y a pesar de no contar con Nabil Fekir -lesionado de gravedad- ni con la mejor versión del tocado Sergio Canales, dieron un golpe sobre la mesa en el templo del fútbol inglés antes del descanso.
No es sencillo domar al United. Menos aún en su casa. Sin embargo, los andaluces frenaron el pronosticado ímpetu inicial de los locales con aplomo, orden y pelota. Y alcanzaron a templar el ritmo, con Guido Rodríguez y William Carvalho mandando en el eje. El problema residió en la potencia y velocidad del arsenal mancuniano. Posee tanta pólvora que se filtra por cualquier rendija. Wout Weghorst -delantero centro, al fin- se coló para marcar un tanto anulado por fuera de juego y de inmediato, en el minuto 6, Marcus Rashford inauguró el marcador. El excelso zaguero Luiz Felipe marró un despeje y el fenomenal delantero agradeció el regalo con una pisada y un latigazo que reventó las redes, tras colarse por la escuadra izquierda del arco protegido por Claudio Bravo.
La cornada precoz bien podría haber nublado a los visitantes, pero se agarraron con mesura al envite. Tocaba sobrevivir y saber gestionar los golpes, casi siempre a la carrera y en transición, que fabricó Bruno Fernandes. Weghorst y Rahsford amenazaron de verdad, con una volea plena de fundamentos que lamió la madera -minuto 17- y un remate raso que sacó el meta chileno con una reacción de mérito -minuto 29-. Lucían afilados los isleños. Y los verdiblancos, poco a poco, con más voluntad controladora que agitadora, salieron a flote. En una muestra de madurez que se disolvería tras el paso por vestuarios. Antes, en el minuto 32, el titular Joaquín puso en vuelo a Juanmi, que trazó una diagonal para el chut cruzado y blando de Ayoze Pérez que batió a David De Gea. Otro golazo.
El empate le sentó de maravilla a los sevillanos, que vieron recompensado su pelaje guerrero. Ahí se activó el segmento de mayor comodidad para la delegación española. El veterano de 41 años disfrutó bajo la nieve de Mánchester. Se movió con más sabiduría que soltura en la mediapunta y en torno a su visión crecerían unos visitantes que llegaron a apocar a los 'diablos' e, incluso, a llamar a la puerta de la remontada. En el 44 de juego, Ayoze volvió a la carga con una internada que concluyó en un centro venenoso que, tras rebotar en Lisandro Martínez, se fue directo al poste. Respiró De Gea tras haber ofrecido una actuación repleta de dudas con los pies. Ahí encontrarían los andaluces la frontera imposible. Porque en la reanudación rimó de maravilla el deshinchado de su personalidad con el despegue energético inglés. Para casi sentenciar la eliminatoria.
Regresaron de vestuarios los jugadores de Ten Hag como en sus noches más resplandecientes. Tres de sus líderes acapararían los focos hasta el minuto 90. Casemiro gobernó el centro del campo de arriba a abajo, Bruno Fernandes se destapó como el arquitecto en profundidad más en forma del planeta y Antony se desperezó con otra diana de videoteca. Este regateador brasileño de 23 años, que se trajo el entrenador neerlandés del Ajax por una millonada, todavía está por descubrir para el gran público. No tanto para 'Tite', que se le llevó al Mundial de Catar. Su aceleración y desborde le emparejan con el tipo de solución que ofrece Vinicius en Madrid. Y, como 'Vini', de vez en cuando pinta obras de arte. La de esta jornada fue una finta sobre el sufrido Abner -que debutaba en esta altura y se notó- y un golpeo de zurda, parabólico y desde el pico del área, que limpió las telarañas del segundo palo -minuto 52-.
Sin tiempo para dejar que los españoles respiraran, Bruno se anticipó a todos en un córner botado por Shaw y colocó el 3-1 -minuto 58-. Aquí ya no le quedó mentón al sistema de Pellegrini para devolver el gancho. Fue rebosado por la identidad eléctrica de los locales y la comparecencia de Canales, Borja Iglesias -suplente en virtud de las rotaciones científicas-, Ruibal, Guardado y Willian José no modificó la inercia. Sí captaron algo de aire a través de la posesión, insuficiente para amenazar en todo caso -13 a dos fue la relación final de tiros a puerta-. Pagaron muy caro los andaluces el titubeo de su confianza. Y los británicos se limitaron a gestionar la ventaja esperando para dañar a la contra. No necesitaron a Rashford para golear. Le puso el broche a la exhibición de su adn el United con una incursión frenética de Pellistri que aprovechó Weghorst para reivindicarse como goleador. La mentalidad de los 'Red Devils' ya no se parece a la de este lustro de travesía por el desierto. Y el Betis de 'El Ingeniero' tendrá que esperar turno. Su espaldarazo sigue cerca.
4 - Manchester United: De Gea; Shaw (Malacia, m.66), Lisandro Martínez, Varane, Dalot (Wan-Bissaka, min. 45); Casemiro, Fred (McTominay, min. 82); Bruno Fernandes, Antony (Pellistri, min. 82), Rashford (Sancho, min. 66); y Weghorst.
1 - Real Betis: Bravo; Abner, Pezzela, Luiz Felipe, Sabaly; Guido Rodríguez (Guardado, min. 66), William Carvalho; Juanmi (Willian José, min. 80), Joaquín (Canales, min. 60), Luiz Henrique (Ruibal, min. 60); y Ayoze Pérez (Iglesias, min. 66).
Goles: 1-0, min. 6: Rashford; 1-1, min. 32: Ayoze Pérez; 2-1, min. 52: Antony; 3-1, min. 58: Bruno Fernandes; 4-1, min. 82: Weghorst.
Árbitro: Daniel Siebert (Alemania). Amonestó a Weghorst y a Bruno Fernandes.
Incidencias: partido correspondiente a la ida de los octavos de final de la Europa League, disputado en el estadio de Old Trafford (Mánchester, Inglaterra).