Los agentes escucharon algunos disparos y, según un portavoz policial, Holger Vehren, "hay indicios de que un autor está eventualmente en el lugar y que es uno de los fallecidos". Inicialmente se informó que uno o varios de los autores podrían haberse dado a la fuga.
Fuerzas de la policía acordonaron la zona próxima al lugar y allí se enviaron fuerzas especiales, según medios locales, que indicaron que el despliegue afectó a los barrios de Groß Borstel, Alsterdorf y Eppendorf. En torno a la medianoche se podía ver volando sobre el área próxima un helicóptero que vigilaba esa parte de la ciudad.
El edificio de tres plantas se encuentra en la calle Deelböge y medios locales informaron de que en el Salón del Reino los miembros de los Testigos de Jehová se reúnen dos veces a la semana.
El alcalde de Hamburgo, Peter Tschentscher, calificó de "horroroso" lo ocurrido en la ciudad y declaró que "las fuerzas de seguridad trabajan intensamente en la persecución de los autores y en la aclaración de lo sucedido".
En el lugar fueron encontradas varias personas con heridas causadas por disparos y medios locales informan de que diecisiete de los asistentes al acto en el lugar del tiroteo resultaron ilesas.