Tezanos maneja el CIS para dar vencedor en las próximas elecciones generales a Pedro Sánchez, conforme al estudio que publica El Confidencial. El País hace lo mismo, pero de forma más cautelosa. La suma de PSOE y Podemos no alcanza la mayoría absoluta y Pedro Sánchez deberá hacer concesiones de nuevo a los secesionistas catalanes y a los bilduetarras.
En cambio, Sigma Dos, en su sondeo realizado para El Mundo, otorga a Núñez Feijóo 138 escaños que deberá obligadamente completar con los de Vox para alzarse sobre la mayoría absoluta y abrir los portones del palacio de la Moncloa.
El Periódico concede a regañadientes y en la coyuntura más favorable 177 escaños a la suma del PP y Vox los suficientes para que Núñez Feijóo se siente en la silla curul de Moncloa.
Sociométrica asegura a El Español que el PP obtendrá 135 escaños que sumados a los 46 de Vox le proporcionan a los populares confortable mayoría absoluta.
El resto de las encuestas privadas sientan a Núñez Feijóo en la poltrona monclovita, si bien en los sondeos que maneja el entorno del líder popular se parte de, al menos, 142 escaños y muchos de los pesos pesados del partido consideran que se alcanzarán los 160 diputados, lo que colocará al PP a sólo 16 escaños de la mayoría absoluta. Eso supondría, por mucho que exigiera Vox, gobernar con sólida tranquilidad.
Lo que nadie le explica a Núñez Feijóo es que ocho meses antes de las elecciones generales las encuestas significan muy poco; que Pedro Sánchez está controlando todas las instituciones que tienen que ver con el proceso electoral; y que está regando de prebendas económicas a muchos sectores de la sociedad en un descarado propósito de comprar votos, enmascarando la jugarreta a través de los Presupuestos Generales del Estado y las ayudas europeas.
Todo está, en fin, por decidir porque Pedro Sánchez no se da por vencido y se dispone a jugar a fondo la partida electoral con todas las opciones que tiene a su alcance. Parece lógica la victoria de Alberto Núñez Feijóo, pero podría fracasar si se duerme sobre los laureles de las encuestas que poco representan a la vista de la compleja situación que aguarda al PP en los próximos meses.