"No sé si se trata de una novela histórica o de una biografía novelada", ha explicado hoy María Teresa Álvarez en la Delegación del Principado de Asturias en Madrid, donde ha descrito su séptima novela como un "relato intimista, hecho con rigor histórico". En "Catalina de Lancaster. Primera Princesa de Asturias" (La Esfera de los Libros) los hechos históricos que rodearon la vida de esta mujer "fuerte, con gran sentido de la institución monárquica, de fe sencilla y admirable como madre" se funden con opiniones y sentimientos "basados en la documentación histórica" -puntualiza-, así como con retazos de ficción.
"Me atreví a meterme en el alma de Catalina", ha explicado la periodista asturiana, quien escribe en primera persona y centra toda la acción en una sola tarde, un corto espacio de tiempo en el que Catalina, guiada por las imágenes que evocan los olores, navega en su memoria rescatando los episodios más relevantes de su vida. La novela cuenta cómo Catalina, una joven de quince años llegada de Inglaterra, y Enrique de Trastámara, con tan sólo nueve años, contraen matrimonio y reciben el título de Príncipes de Asturias.
Ella es la depositaria de la legitimidad de la corona de Castilla y él heredero de los Trastámara, la rama bastarda que arrebató el trono a Pedro I, abuelo de Catalina, por lo que su unión simboliza la paz entre dos familias y dos países. Tras este comienzo, la autora, metida en la piel de la Princesa de Asturias, ahondará en el amor por su marido, las turbulencias políticas, el apoyo brindado por su valida tras enviudar y la lucha por asegurar el trono a su hijo, Juan II.
"Como asturiana me acerqué al personaje por curiosidad", ha explicado Álvarez, orgullosa de que "el nombre de Asturias esté unido a la paz", algo que, debido "al desinterés por la historia", ha quedado relegado al olvido. Con respecto a la actual Princesa de Asturias, a la que la autora enviará el libro para que conozca a su predecesora, Álvarez destaca que "en seis siglos es la única que ha nacido en Asturias" y considera que, al igual que Catalina, "no tuvo un comienzo fácil", pero que "parece que va a ir bien".