La filósofa, nacida en Vélez-Málaga en 1904 y fallecida en Madrid en 1991, "tuvo también una especial vinculación con la Imprenta Sur, símbolo del dinamismo cultural que se vivió en Málaga durante el siglo XX", añade el dictamen.
Tras su largo exilio de 45 años, Zambrano regresó en 1984 a España y comenzó entonces una nueva etapa de actividad intelectual en la que se dedicó a la reedición de obras ya publicadas y a la escritura de numerosos artículos. Con el artículo "Los sueños de María Zambrano", de José Luis López Aranguren, publicado en 1936 en la revista "Occidente", se inició el lento reconocimiento en España de la importancia de su obra, que no culminaría hasta el último cuarto del siglo XX.
Entre otras distinciones se le otorgó el Premio Príncipe de Asturias en Comunicación y Humanidades en 1981, al año siguiente fue nombrada doctora "honoris causa" por la Universidad de Málaga, en 1985 recibió el título de hija predilecta de Andalucía y en 1988 le fue concedido el Premio Cervantes.