Opinión

El viejo profesor y el vendedor de crecepelo

TRIBUNA

Mariano Gomá | Lunes 03 de abril de 2023

Después de la leve resaca de la fallida moción de censura cuyo resultado era por todo el país conocida, creo que modestamente debo sumarme a los cientos de artículos publicados sobre el tema. La diversidad de opiniones está servida y hay para todos los gustos. Que si han perdido todos, que si solo algunos, que si nadie ha perdido o quizás han ganado todos, que sí, que sí, pero en definitiva nada.

Personalmente considero positivo y necesario que los ciudadanos por la vía que sea sometamos al gobierno a un acoso constante sin dejar vías de respiro a la cuadrilla de mangantes que nos gobiernan y conducen hoy los tristes destinos de España y nuestras instituciones más sagradas. Tenemos que mantenerlos en defensa cada segundo, aunque solo sea para impedir que sigan atacando y perpetrando maldades.

Aunque no lo parezca el Espíritu 21E con la gran manifestación de Cibeles representó un duro golpe a encajar que hizo mucha pupa, el documento-propuesta de la Agenda del Cambio que promueven el Foro España Cívica y el Foro Libertad y Alternativa, con una serie de actos programados y con más de 100 asociaciones adheridas, será de nuevo un acoso constante para castigar los flancos y las debilidades, que son muchas, de un gobierno vergonzoso con todas sus cuchipandis palmeras y estómagos agradecidos.

La próxima presentación pública del documental sobre Constitución, Democracia y Libertad, producido y dirigido por Iñaki Arteta con su posible itinerancia por todo el país, será de nuevo un castigo popular ante las próximas elecciones del 28 de Mayo.

Pero volviendo a la moción de censura considero que ha servido para remover conciencias y descubrir cuantas mentiras y engaños estamos soportando ante las que debemos despertar, abrir los ojos y democráticamente obligar a un cambio de rumbo para recuperar el progreso y el prestigio nacional, lanzando por la borda a comunistas, separatistas y grupos filoterroristas.

La escena, entre macabra y surrealista de un viejo y sabio profesor con toda la inteligencia pero con voz trémula, explicar ante la Cámara sus denuncias y propuestas para ser inmediatamente replicado por un auténtico vendedor de crecepelo que con el tedio de Fidel Castro y la falsa y aburrida verborrea de quién recita mentiras como en el carromato de la película. La leyenda de la ciudad sin nombre., al menos para mí resultó un espectáculo muy triste, aunque el candidato educada y certeramente repartiera sabiduría, inteligencia y cultura por doquier.

El Sr. Tamames dijo verdades como puños, dio una lección de unas maneras que nunca se debieron perder, metió el dedo en todas las llagas y pústulas que tiene el gobierno y sus coleguis mientras el vendedor ambulante, apartado de la oferta del frasco y la poción milagrosa para el pelo, no pudo, ni supo, ni quiso dar las respuestas que se le demandaban por lo que fue simplemente, no un diálogo sino un monólogo de besugo siendo lógicamente su persona el besugo.

Tan surrealista fue que la Sra. Gamarra pasó por el atril como la mujer de triste figura, el Sr. Rufián hasta se puso corbata para seguir vomitando podredumbre, cosa que ya se puede permitir después de chupar del bote tantos años. Y de los otros residuos ocupas de escaño ni pienso mencionarlos pues son simplemente la nada y el oscuro vacío.

Sí cabe mencionar no obstante la intervención de la Sra. Arrimadas quién en tres minutos enumeró todas y cada una de las miserables acciones del Sr. Sánchez y su esperpéntico gobierno y debo reconocer que será una verdadera lástima perder en la primera línea a una mujer brillante y valiente que naufragará como ciudadana por los errores de su jefe de filas entonces y también por los suyos propios ahora.

En fin, acabó el espectáculo y nosotros seguiremos acosando a esa panda, arañando sus zonas blandas y alertando a la gente de que el próximo 28 de Mayo España tendrá una oportunidad, la primera de otras, de alcanzar el tren del futuro.