Según ha informado este martes la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el regulador español, la operación, realizada a través de varias de sus filiales mexicanas con MIP, sociedad estatal del país latinoamericano, comprende el traspaso de 8.436 MW de ciclos combinados de gas y un parque eólico de 103 MW.
Con esta venta, Iberdrola se deshace de cerca del 75 % de la potencia instalada que tenía en México -11.197 MW al cierre de 2022-un mercado en el que la compañía que preside Ignacio Sánchez Galán asegura que realizará nuevas inversiones para liderar la transición energética en el país.
Concretamente, a fecha de 31 de diciembre de 2022 la energética española contaba con 11.197 MW instalados en México, de los que gran parte -9.660 MW- son ciclos combinados de gas, 1.335 renovables (eólica y solar) y 202 MW de cogeneración.
Los activos incluidos en la operación son los ciclos combinados de gas Monterrey I y II, Altamira III y IV, Altamira V, Escobedo, La Laguna, Tamazunchale I, Baja California y Topolobampo II y III, Monterrey III y IV, Tamazunchale II y Enertek, junto con el parque eólico terrestre La Venta III.
La valoración acordada entre Iberdrola y MIP asciende a alrededor de 6.000 millones de dólares (unos 5.480 millones de euros), un importe que podría variar en función de la fecha de cierre de la transacción y otros ajustes.
La operación, sujeta a la firma definitiva de los contratos y a la obtención de las aprobaciones regulatorias habituales, cuenta con el apoyo financiero del Fondo Nacional de Infraestructura de México (Fonadin) y otras entidades financieras públicas vinculadas al Gobierno de México.
Tras la venta, Iberdrola se mantiene como el principal generador privado de energías renovables en México e impulsa el cumplimiento de sus compromisos de descarbonización.
Asimismo, seguirá prestando servicio a sus clientes mexicanos con la firma de contratos de compraventa de energía (PPA, por sus siglas en inglés) con la finalidad de proporcionar a las compañías del Grupo Iberdrola la energía y la potencia necesarias para desarrollar la generación renovable en México y cumplir con sus objetivos actuales y futuros en el país.