El diario La Razón publica una encuesta según la cual la suma del Partido Popular y Vox en su horquilla más alta alcanza los 187 escaños en el Congreso de los Diputados. NC Report es la empresa demoscópica que ha realizado la encuesta y que cuenta con notables éxitos en sus sondeos y un bien acreditado prestigio de independencia y rigor científico.
Faltan demasiados meses para las elecciones generales y los sondeos sólo reflejan tendencias y varían en función de cómo se hagan las preguntas. Rara vez me ocupo yo de estas encuestas, pero vale la pena, tras las jornadas serenas de la Semana Santa, reflexionar brevemente sobre la significación de las cifras publicadas por La Razón.
El PSOE se queda con 89 escaños y el Partido Comunistas Sumar apenas alcanza los 30. Se comprende la inquietud de Pedro Sánchez y el esfuerzo que está haciendo para recuperar votos a base, en demasiadas ocasiones, de comprarlos descaradamente con prebendas económicas caudalosas y manipulación del censo con cifras añadidas de inmigrantes que desconocemos.
Alberto Núñez Feijóo, que cada día se muestra más firme y respetado, no puede bajar la guardia. Ni Pedro Sánchez y el sanchismo ni el Partido Comunista Sumar han tirado la esponja. Por el contrario, se disponen a luchar hasta el último aliento para permanecer en el poder, acudiendo a todos los resortes legales de los que disponen. Y confiemos en que no caigan en la tentación de la trampa y la manipulación.
Las elecciones del 28 de mayo no serán anticipo del resultado nacional porque en autonómicas y municipales el electorado vota, salvo en alguna circunscripción grande, a favor del alcalde que lo ha hecho bien o en contra del que erró. Y teniendo extraordinario interés las urnas del 28 de mayo, lo que importa de fondo es lo que ocurra el otoño próximo. Si al final ganara el sanchismo y sus coaligados de extrema izquierda, más separatistas y bilduetarras, la Transición, es decir, la democracia pluralista plena, podría quedar enmascaradamente erradicada de nuestra nación que regresaría, lo está haciendo ya, a las dos Españas, las de los garrotazos goyescos, el sectarismo y la liquidación del que discrepa.