Así lo han denunciado en una rueda de prensa en Barcelona el secretario general de JUCIL, Ernesto Vilariño, y su responsable en la capital catalana, Milagros Cívico, que han advertido de que desde el 'procés' los agentes de la Guardia Civil "malviven" en Cataluña por el "odio" de los independentistas, que les quieren "echar" de esta comunidad, con la complicidad del Gobierno, que acepta su desmantelamiento como "peaje político para mantenerse en el poder".
Como ejemplo, han lamentado que en los últimos años el Ministerio de Interior ha permitido el traspaso de competencias de la Guardia Civil a los Mossos d'Esquadra en materias como el servicio marítimo, o que han sido excluidos del centro operativo del servicio de emergencias 112 y se han desmantelado el Grupo de Desactivación de Explosivos de Lleida o el Grupo de Rescate de Montaña de Puigcerdà.
"Estamos asistiendo a un desmantelamiento soterrado de la Guardia Civil en Cataluña", ha denunciado Vilariño, mientras que Cívico ha remarcado que se trata de un proceso de "aniquilación".
Según los responsables de JUCIL, los "escarnios" y el "odio" hacia los agentes de la Guardia Civil y sus familias en Cataluña, junto a la pérdida de competencias, han provocado que desde el 'procés' cerca de un millar de agentes hayan buscado nuevos destinos donde puedan vivir y trabajar "sin el ambiente de crispación" que soportan en esta comunidad.
En concreto, desde los 3.549 efectivos que la Guardia Civil tenía en 2019 en Cataluña, en los dos primeros años del Gobierno de Pedro Sánchez el instituto armado tuvo 256 bajas en esta comunidad, que han ido aumentando hasta las mil, según JUCIL.
Ante esta situación, Vilariño ha revelado que el ministro Marlaska se comprometió personalmente con él, en enero de 2022, a acordar en breve la conversión de Cataluña como Zona de Especial Singularidad -como ocurre en el País Vasco, lo que comporta mejoras económicas y laborales para los agentes-, con el objetivo de hacer más atractivo el destino de Cataluña y recuperar efectivos.
Sin embargo, desde entonces el ministro no ha dado ningún paso adelante en este aspecto, por lo que hoy han pedido en Barcelona su dimisión, ya que consideran que Marlaska es como un "boxeador que ha sido noqueado" y que ha "perdido el control" del ministerio.
Según Cívico, la situación en Cataluña para los agentes de la Guardia Civil es "un poco dramática", por lo que no es un "destino deseable" para otros compañeros, entre otros motivos por la "imposición" del catalán en la escuela, donde, según ha resaltado, la Generalitat ha reiterado que no cumplirá la sentencia del 25 %.
También ha denunciado el "acoso" que sufren los hijos de los agentes en sus colegios por el hecho de que sus padres sean guardias civiles o el retraso con el que la Generalitat les vacunó por el coronavirus, en un caso que está judicializado, lo que ha creado un "ambiente hostil" que ha provocado que únicamente lleguen a Cataluña, y con traslados "forzosos", agentes que salen de la academia.
Para Cívico, si Marlaska no cumple con su compromiso y ayuda a hacer más atractivo el destino de Cataluña, la Guardia Civil "poco a poco" va a ir "desapareciendo" de esta comunidad.
Vilariño ha indicado que, "salvando las diferencias", si Cataluña fuese decretada una zona de especial singularidad, como ocurrió con el País Vasco durante los "años de plomo" de ETA, se podrían cubrir el millar de agentes que faltan, ya que actualmente únicamente permanecen los que tienen arraigo en esta comunidad.