Alejandra Olcese ha publicado en el diario El Mundo una esclarecedora información sobre el empleo en España tras la pandemia Covid-19. Vale la pena hacer una reflexión sobre las cifras aportadas. Lejos todavía el empleo privado del pico alcanzado en 2007, resulta que el empleo público se ha encaramado en 2022 en el más alto dato de los últimos 20 años.
Y lo más revelador: el 55% del empleo creado en España tras la Covid es público. Pedro Sánchez ha cortado por lo sano y para que las cifras de desempleo no ahoguen su triunfalismo ni su verborrea ha maquillado la situación con la desmesurada creación pública de empleo en un intento de disimular el paro. Y con un doble error: el empleo público se paga a través de los impuestos casi confiscatorios con que se sangra a los españoles. Y, además, cuando no es necesario, se convierte en contraproducente para los que lo sufragan. Los funcionarios innecesarios, con el fin de justificar sus puestos de trabajo y sus salarios, se inventan trabas burocráticas que dificultan y entorpecen las gestiones del ciudadano medio en las Administraciones.
El informe de Alejandra Olcese puede calificarse de concluyente. El empleo privado alcanzó en 2017, antes de la Covid, la tasa del 17,75 y tras la pandemia todavía se encuentra en el 16,94. El empleo público que en esa fecha de 2017 se movía en el entorno de 2,99 alcanza un récord histórico en 2022 con el 3,53.
Cuando los corifeos del sanchismo esgrimen las cifras de la creación de empleo ocultan el fondo de la devastadora realidad. No se puede, no se debe, disparar el empleo artificialmente para presentarse a las elecciones generales con cifras que no resulten abrumadoras. Es necesario decir la verdad como ha hecho Alejandra Olcese en el gran trabajo de investigación que ha publicado en el diario El Mundo.