Sociedad

La sonda Juice inicia su maratón espacial de dos billones de kilómetros rumbo a Júpiter

La sonda Juice despega abordo del cohete Ariane 5. (Foto: ESA/M. Pédoussaut y ESA/CNES/Arianespace/Optique Vidéo du CSG/JM Guillon).

LANZAMIENTO CON ÉXITO

E.I. | Viernes 14 de abril de 2023
La misión de la ESA viajará durante más de ocho años hasta las inmediaciones del gigante gaseoso para explorar sus tres lunas heladas.

La sonda Juice, que explorará las lunas heladas de Júpiter, ha arrancado este viernes su travesía espacial de más de ocho años años hacia el sistema joviano, con el objetivo de realizar observaciones detalladas del gigante gaseoso y sus tres grandes lunas oceánicas (Ganímedes, Calisto y Europa). Será la primera nave espacial en orbitar una luna distinta de la nuestra (Ganímedes), y también la primera en realizar una maniobra de asistencia gravitatoria Luna-Tierra para ahorrar combustible.

Tras el retraso sufrido este jueves debido al mal tiempo, la misión de la Agencia Espacial Europea ha despegado con éxito a bordo del cohete Ariane 5 con destino a Júpiter a las 14.14, hora peninsular española, desde el Puerto Espacial Europeo de Kourou, en la Guayana Francesa.

"La ESA, junto con sus socios internacionales, ya está de camino a Júpiter", ha afirmado el director general de la ESA, Josef Aschbacher. "El espectacular lanzamiento de Juice lleva consigo la visión y la ambición de quienes concibieron la misión hace décadas, la habilidad y la pasión de todos los que han construido esta increíble máquina, el empuje de nuestro equipo de operaciones de vuelo y la curiosidad de la comunidad científica mundial. Juntos, seguiremos ampliando los límites de la ciencia y la exploración para dar respuesta a los grandes interrogantes de la humanidad".

La misión investigará, por un lado, la aparición de mundos habitables alrededor de gigantes gaseosos y, por otro, el sistema de Júpiter como arquetipo de los numerosos exoplanetas gigantes que orbitan otras estrellas. Juice transportará una decena de instrumentos de última generación, incluidas las cargas útiles de teledetección, geofísica e in situ más potentes jamás lanzadas al Sistema Solar exterior.

Juice se enfrentará a desafíos sin precedentes en ninguna otra misión europea: por ejemplo, la luz solar recogida por sus paneles solares será veinticinco veces más débil que la que obtenida cuando se orbita la Tierra. Las inmensas distancias -de cientos de millones de kilómetros de la Tierra- requieren una gran antena de 2.5 metros de diámetro a bordo que garantice velocidades de transmisión suficientes para la descarga de datos científicos. Además, la compleja trayectoria de Juice alrededor de las lunas galileanas incluirá un número extraordinario de vuelos de aproximación asistidos por la gravedad. Por último, la entrada en órbita alrededor de Ganímedes exigirá una navegación precisa y maniobras diestras.

Ocho años y dos billones de km

Todo comenzará 27 minutos y 45 segundos después del lanzamiento del Ariane 5 en el que viaja Juice. En ese momento la sonda se separará y comenzará un largo viaje en un camino que dista mucho de ser recto, porque para lograr el impulso necesario y ahorrar el máximo de combustible tendrá que contar con la ayuda de la gravedad de la Tierra, la Luna y Venus.

En un camino que parece que le aleja del quinto planeta del sistema solar, Juice realizará varias asistencias gravitatorias. La primera en agosto del año que viene, cuando se aproximará a la Tierra y la Luna; en 2025 necesitará el impulso de Venus, y entre 2026 y 2029 dos veces más de la Tierra.

La sonda, con diez paneles solares y un peso de unas 6 toneladas, llegará a Júpiter en julio de 2031, donde operará en un medio hostil, con alta radiación, temperaturas extremas, fuertes campos magnéticos y poca luz.

Los satélites galileanos

Júpiter cuenta con más de noventa satélites conocidos, entre los que destacan los cuatro satélites galileanos, nombrados en honor a Galileo, su descubridor. Se trata de Ío, Europa, Ganímedes y Calisto que, junto con el tenue anillo de Júpiter y un trío de lunas pequeñas (Amaltea, Metis y Tebe), forman un mini sistema solar, con órbitas circulares y planas con respecto al ecuador del planeta. El hallazgo de estas cuatro grandes lunas girando en torno a Júpiter supuso el inicio de la revolución copernicana, que derrocó la creencia de que la Tierra era el centro del universo.

En la actualidad, el estudio de estas lunas puede suponer también una revolución, ya que han puesto en jaque el concepto de habitabilidad, antes solo aplicable a planetas en función de su capacidad para albergar agua líquida: tres de estas lunas (Europa, Ganímedes y Calisto) muestran indicios de albergar océanos bajo su superficie.

Así, el sistema compuesto por Júpiter y sus lunas se ha convertido en un objetivo para el estudio de entornos habitables. La misión Juice estudiará, a lo largo de tres años, la turbulenta atmósfera y la magnetosfera del planeta; así como la superficie de Europa, donde buscará moléculas orgánicas; para centrarse finalmente en Ganímedes, un satélite mayor que Mercurio y el único del Sistema Solar con un campo magnético propio.

Instrumentos españoles

El Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), única institución española que participa tecnológicamente en la misión, ha contribuido con dos modelos de instrumentación geodésica. Además, científicamente, participan investigadores del IAA-CSIC, de la Universidad de País Vasco y del Centro de Astrobiología (CAB, CSIC-INTA).

"Formamos parte de los consorcios internacionales que construyen dos de los instrumentos de la misión, la cámara Janus y el altímetro Gala, que trabajarán de forma complementaria para estudiar la superficie y el interior de los satélites. Janus analizará además la atmósfera del planeta y obtendrá datos complementarios con los de otros instrumentos de la misión", destaca Luisa Lara, investigadora del Instituto de Astrofísica de Andalucía que participa en la misión.

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