"No estamos solos", ha subrayado ante el pleno del Congreso después de que en su comparecencia para informar en principio de varios asuntos de carácter internacional haya recibido los reproches de gran parte del hemiciclo por la nueva relación con Marruecos.
La portavoz del grupo popular, Cuca Gamarra, llegó a pedirle el cese de su vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, por considerar que Marruecos es una dictadura.
No ha respondido de forma pormenorizada a esas críticas después de que en su intervención inicial retara a quienes quieren aplicar otra política alternativa con Marruecos a que la expliquen y digan si es compatible con el programa de profundización de una "relación que es estratégica" para Ceuta y Melilla, pero también para Canarias y Andalucía.
Pero sí se ha referido en su respuesta a los portavoces a la posición sobre el Sáhara para recordar que hay otra decena de países europeos que tienen la misma posición que España al respecto.
Y los ha enumerado (Francia, Alemania, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, Hungría, Rumanía, Chipre, Austria y Grecia) antes de hacer su afirmación: "No estamos solos".
Además, ha recordado que se trata de una posición reconocida en las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.
De la misma forma, ha reiterado que tendrán que ser las partes implicadas en la negociación las que acepten un acuerdo y que el Gobierno apoyará esas conversaciones.
Por otra parte, ha recalcado que España es el país que más ayuda destina al pueblo saharaui.
Sánchez ha aprovechado para insistir en los beneficios de la nueva etapa en las relaciones con Marruecos, entre ellos el descenso de la inmigración irregular procedente de este país.
Pero también ha destacado el aumento de las relaciones comerciales y de la inversión de empresas españolas en el país vecino, así como el aspecto relativo a la seguridad nacional y que ha dicho que es fundamental en la relación con Marruecos.
Sobre la apertura de las aduanas comerciales en Ceuta y Melilla ha insistido en que se hará de forma progresiva y con cierta discreción.
En su dúplica, Cuca Gamarra ha reprochado de nuevo que Sánchez no haya dicho "una sola palabra" de lo acordado con Marruecos y ha vuelto a preguntarle cuándo se abrirán las aduanas de Ceuta y Melilla o si los contenidos espiados de su teléfono condicionan su política exterior.
Y de nuevo, le ha vuelto a preguntar si cesará a Yolanda Díaz por afirmar que Marruecos "es una dictadura".
Por su parte, Abascal ha reprochado a Sánchez que no le haya dado "ninguna respuesta sobre Marruecos" en sus "86 minutos de sermón", por lo que le ha pedido que "al menos mienta sobre lo que está en el orden del día".
Inés Arrimadas, portavoz de Ciudadanos, se ha preguntado asimismo si Sánchez iba a marcharse del Congreso sin aclarar si, tal como se ha publicado, antes del cese de Arancha González Laya como ministra de Exteriores, hubo una reunión en la que Marruecos exigió esa salida del Gobierno.