Ausencia que no impidió al Lech Poznan adelantarse a los nueve minutos en el marcador con un gol del portugués Afonso Sousa, que no desaprovechó la pasividad de la zaga local para convertir en el 0-1 un balón suelto en el área. Fiel reflejo del carácter de trámite que pareció otorgarle al choque el conjunto "viola", que si bien no pudo contar por lesión con el centrocampista marroquí Sofyan Amrabat, el ancla donde se sustenta todo el equipo, prescindió de partida de su máximo goleador, el brasileño Arthur Cabral. Una decisión que durante mucho minutos pareció que no iba a tener ningún coste para el Fiorentina, que pese a marchar por detrás en el marcador, nunca dio la impresión de verse presionado por un Lech Poznan sin fe en la remontada.
Panorama que cambió por completo a los 65 con el penalti que el serbio Aleksa Terzic cometió sobre Micha Skoras y que en un principio pasó desapercibido para el colegiado. Pero las imágenes del video no dejaron duda sobre una pena máxima que el noruego Kristoffer Velde convirtió en el 0-2 que, por fin, hizo creer a un Lech Poznan que cuatro minutos después, el 69, igualó la eliminatoria (0-3) con un tanto de Artur Sobiech.
Un inesperado marcador que obligó al técnico del Fiorentina, Vincenzo Italiano, a tener que sacar inmediatamente al campo a Cabral, aunque no fue el delantero brasileño el salvador del equipo local, sino el extremo Ricardo Sottil, que estableció a los 78 minutos el 1-3 que volvió a poner al Fiorentina de nuevo por delante en la eliminatoria. Clasificación que se encargó de sellar definitivamente para los italianos el centrocampista Gaetano Castrovilli que estableció en la prolongación el 2-3 que acabó con el susto del conjunto "viola".