La base de la Fuerza Aérea estadounidense en Ramstein (Alemania) acoge este viernes una nueva reunión del Grupo de Contacto sobre la Defensa de Ucrania, liderado por el secretario de Defensa de EEUU, Lloyd Austin.
El encuentro, al que asiste la ministra de Defensa, Margarita Robles, se reúne periódicamente desde abril del año pasado y cuenta con la participación habitual de la OTAN y más de 40 países. Constituye un foro esencial, que permite a Ucrania expresar sus necesidades de apoyo y servir de referencia a los países donantes para coordinar sus aportaciones o lanzar iniciativas conjuntas de asistencia.
El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha vuelto a trasladar a Ucrania que el apoyo de la Alianza seguirá "el tiempo que sea necesario". Stoltenberg se ha pronunciado así antes del comienzo de la reunión, en la que espera que los aliados acuerden el envío de nuevo material para garantizar que las necesidades de las Fuerzas Armadas ucranianas puedan ser cubiertas.
Stoltenberg confirmó también que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha aceptado la invitación y acudirá a la próxima cumbre de la OTAN que se celebrará en julio en la capital lituana, Vilna.
Stoltenberg indicó que durante su encuentro el jueves con Zelenski en Kiev hablaron de los preparativos de la próxima cumbre de la OTAN y que como secretario general de la Alianza destacó al menos dos cuestiones importantes para Ucrania.
"Una es que espero que los aliados de la OTAN reiteren en la cumbre su compromiso a apoyar a Ucrania durante el tiempo que sea necesario con apoyo militar sustancial para garantizar que prevalece como nación soberana e independiente en Europa", dijo.
La Alianza pone el acento no sólo en focalizar la atención en los nuevos sistemas que puedan ser enviados sino en asegurar su "óptimo" funcionamiento garantizando el suministro de munición, combustible o vehículos de recuperación. "Puede sonar aburrido, pero la logística es extremadamente importante", ha añadido Stoltenberg.
Por ahora, la prioridad de los aliados es ayudar a Ucrania a ganar la guerra a Rusia antes de poder hablar con propiedad sobre sus posibilidades como futuro miembro de la OTAN, una posibilidad a la que Stoltenberg se abre sin ambages.
Recordó que ya el jueves en Kiev reiteró que "el futuro de Ucrania está en la familia euroatlántica" que y todos los socios han acordado que se convierta en miembro de la alianza.
Pero el principal objetivo ahora, señaló, es, "naturalmente, garantizar que Ucrania prevalezca" y que el presidente ruso, Vladímir Putin, "no gane la guerra", porque "sin una Ucrania soberana e independiente no tiene sentido discutir una adhesión".
Alemania, Polonia y Ucrania han acordado tener un centro operativo para los carros de combate "Leopard2" en territorio polaco, cerca de la frontera ucraniana, donde se centralizarán las operaciones de mantenimiento o reparación de esos blindados.
"La idea es que estén lo más cerca posible de Ucrania para que puedan entrar en servicio a la mayor celeridad", afirmó el ministro alemán de Defensa, Boris Pistorius, desde la base estadounidense de Ramstein (oeste de Alemania), donde se reunió el llamado Grupo de Contacto para la Defensa de Ucrania.
El ministro alemán recordó, en una comparecencia ante los medios, el papel fundamental que representan estos carros de combate en Ucrania, así como el propósito de sumar a los "Leopard2" ya comprometidos hasta un centenar del modelo anterior, los "Leopard1", a lo largo de este año y del próximo.
Alemania, Polonia, Finlandia, Portugal, España y Canadá están entre los aliados de la OTAN que han enviado -o están en vías de hacerlo- unidades del "Leopard2" pertenecientes a sus fuerzas armadas.
Dinamarca y Países Bajos adquirirán -junto con Alemania- los del modelo anterior, que ya han sido encargados a la industria armamentística germana, para entregarlos a Ucrania.
En marzo, el grupo llegó a un acuerdo para la adquisición conjunta de munición destinada a Ucrania. En esta ocasión, el foco estará puesto en reforzar al Ejército ucraniano en áreas como la movilidad, el blindaje, la protección de fuerzas terrestres, la defensa antiaérea y, como novedad, la protección marítima y anfibia.
Así lo ha adelantado Defensa en un comunicado en el que señala que Robles trasladará a los aliados la continuidad del apoyo español, reiterará las medidas asistenciales de apoyo humanitario y médico que continúa ofreciendo el España y anunciará el envío en próximas fechas de nuevas donaciones de material destinadas a cubrir las necesidades prioritarias expresadas por el ministro Reznikov durante su visita a Madrid.
"Los nuevos envíos se orientan a reforzar a las Fuerzas Armadas de Ucrania en áreas como la movilidad, blindaje y protección de fuerzas terrestres, la defensa antiaérea o la capacidad de protección y proyección marítima y anfibia", explica Defensa en un comunicado, en el que añade que la protección marítima y anfibia "se considera clave para asegurar la ruta verde marítima, que permite la salida de grano ucraniano a través del Mar Negro, fundamental para apoyar el Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas y socorrer a los países africanos y asiáticos más afectados por la hambruna".
En los últimos días, Ucrania ha recibido los esperados sistemas antiaéreos Patriot, suministro que puede obligar al Ejército ruso a renunciar a sus planes en el Donbás. Los Patriot pueden derribar aviones, misiles de crucero Iskander, de emplazamiento terrestre, y los Kalibr, que Rusia lanza desde los mares Negro y Caspio para destruir la infraestructura civil ucraniana.
Además, Alemania envío también a Kiev el segundo sistema antiaéreo Iris-T de los cuatro que le prometió, partida que incluye 16 misiles.
También aterrizaron en territorio ucraniano ocho Leopard 2 canadienses, mientras los primeros seis Leopard 2 6A4 que España va a enviar a Kiev ya se encuentran en el puerto de Santander, de donde próximamente partirán rumbo a Polonia. La víspera le tocó el turno a los carros ligeros franceses AMX-10, que el Ejército ucraniano ya ha calificado de "rifle de francotirador sobre ruedas".